El gobernador sanjuanino defendió la modificación de la normativa nacional asegurando que no se busca desproteger el ambiente, sino clarificar técnicamente los alcances en zonas periglaciares. Además, lanzó un dato contundente sobre el uso del agua: «El 94% se destina a la agricultura, no a la minería», sentenció para relativizar las críticas al sector.
SAN JUAN / BUENOS AIRES – Con la media sanción del Senado bajo el brazo, el oficialismo nacional busca ahora el dictamen en Diputados. Orrego se alineó con esta estrategia, argumentando que la minería moderna es, en esencia, una actividad ambiental por su rol en la producción de cobre y litio.
Los 3 pilares del discurso de Orrego
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Clarificación, no eliminación: El gobernador fue enfático al decir que «en ningún momento planteamos eliminar la ley ni cambiar su objeto». Su postura es que la reforma ordena las competencias provinciales según la Constitución y brinda la previsibilidad que los inversores extranjeros exigen.
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Minería y Transición Energética: Para Orrego, no hay futuro «verde» sin minería. Sostuvo que los minerales estratégicos de San Juan son la base para el cambio de matriz energética global. «Hoy la minería es ambiente», afirmó vinculando la extracción de metales con la reducción de carbono.
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La verdad sobre el agua: En un punto clave para la sensibilidad social de San Juan, el mandatario desglosó el uso del recurso hídrico:
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94%: Destinado a la Agricultura.
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Restante 6%: Se reparte entre consumo humano, industria y minería.
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Conclusión: El desafío hídrico real pasa por la eficiencia del riego agrícola y no por la actividad extractiva.
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Tensión política y ambiental
Mientras las provincias cordilleranas cierran filas para atraer inversiones millonarias, el debate en el Congreso no está exento de fricciones:
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Postura de San Juan: La minería sustentable y el ambiente «van de la mano». Se destaca la capacidad técnica local para auditar proyectos.
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Resistencia: Sectores de la oposición y ONGs ambientalistas advierten que redefinir la «zona periglacial» podría dejar vulnerables reservas de agua congelada que no son glaciares propiamente dichos.
Un cierre con sello federal
Orrego cerró su exposición reafirmando la autonomía provincial sobre los recursos naturales. Su mensaje fue claro: San Juan está lista para liderar la minería del siglo XXI, pero necesita que la ley nacional deje de ser una barrera ambigua y se transforme en un marco técnico preciso.
Frase destacada: «Si hay algo que cuidamos en San Juan es el agua, pero gestionarla con responsabilidad implica decir la verdad sobre quién la usa y para qué».



