Al cumplirse 82 años de la mayor catástrofe natural de Argentina, el gobernador de San Juan y el ministro del Interior de la Nación encendieron la Llama Votiva. Durante la ceremonia, se destacó la fortaleza del pueblo sanjuanino para reconstruirse desde las cenizas.
En una tarde marcada por la solemnidad y el respeto, el gobernador Marcelo Orrego encabezó el acto central por el aniversario del terremoto del 15 de enero de 1944. La ceremonia contó con una fuerte impronta institucional gracias a la presencia del ministro del Interior, Diego Santilli, quien trajo el saludo del presidente Javier Milei en una fecha que define la identidad de la provincia.
El encendido de la Llama Votiva
El punto de encuentro fue el monumento de la Eterna Llama Votiva, en Capital. Allí, ambos mandatarios realizaron el encendido del fuego sagrado, un momento de silencio y contemplación que recordó a las más de 10.000 víctimas que dejó el sismo.
Acompañaron el acto la intendenta Susana Laciar, ministros provinciales, legisladores y, fundamentalmente, familiares de sobrevivientes, quienes mantienen viva la memoria oral de aquella noche trágica.
Orrego: «Unidos en los momentos más difíciles»
Durante su discurso, el gobernador Orrego apeló a la emoción para describir el sentimiento de los sanjuaninos:
«Fue uno de los días más crueles de nuestra historia. Esa resiliencia nos llevó a afianzar los lazos entre nosotros para salir adelante. Nos hizo saber que, en los momentos más delicados, tenemos que estar unidos», afirmó el mandatario.
Santilli: El reconocimiento de la Nación
Por su parte, el ministro Santilli destacó no solo el pasado de San Juan, sino su presente como «provincia pujante y pionera del desarrollo». El funcionario nacional subrayó que la resiliencia mencionada por Orrego es lo que hoy permite a San Juan liderar en exportaciones y producción, mirando hacia el futuro con un equipo de gestión sólido.
Un cierre con sentimiento de unidad
El acto no solo funcionó como un recordatorio del dolor, sino como una reafirmación del carácter sismorresistente —tanto edilicio como espiritual— de San Juan. En un jueves donde la naturaleza volvió a manifestarse con un sismo de 4.5 y alertas meteorológicas, el mensaje de las autoridades fue claro: la prevención y la unidad son las mejores herramientas de una provincia que sabe levantarse.




