El conflicto en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) alcanzó un punto crítico tras el anuncio de una nueva reestructuración impulsada por el Ejecutivo Nacional. Según confirmó el presidente del organismo, Miguel Romero, el Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, bajo la órbita de Federico Sturzenegger, solicitó la desvinculación de más de 700 trabajadores, aunque fuentes internas advierten que la cifra final podría ser drásticamente superior.
La noticia se dio a conocer luego de una reunión entre el Consejo Directivo y funcionarios de primera línea. A través de un comunicado, se manifestó que el pedido del Gobierno Nacional es «muy superior» a las bajas comentadas inicialmente, sugiriendo que el número de 700 agentes podría representar apenas la mitad de lo que se exige desde el ministerio.
Tensión en la cúpula directiva
En un giro inesperado, el propio Miguel Romero marcó distancia de la medida. El funcionario aseguró que, si estos despidos masivos se concretan, no serán bajo su firma ni la de su equipo, planteando una posible crisis de mando dentro de la institución.
«El acuerdo no era este; era bajar servicios pero no despedir», señaló Romero, dejando clara su oposición al recorte de personal exigido por la gestión de Sturzenegger.
Jornada de lucha y resistencia gremial
Ante la inminencia de los despidos, los trabajadores y delegados del INTI se declararon en estado de alerta permanente. Para este martes 21 de abril, a partir de las 10:00, se convocó a una jornada de lucha que incluirá una conferencia de prensa en las puertas del organismo.
El objetivo de la movilización es:
-
Repudiar el accionar del Gobierno Nacional y la presión ejercida sobre la estructura del instituto.
-
Advertir sobre las consecuencias técnicas: Los delegados denuncian que un recorte de esta magnitud paralizaría áreas clave del desarrollo industrial y tecnológico del país.
-
Exigir estabilidad laboral: Buscan frenar la firma de las desvinculaciones y proteger los puestos de trabajo de los más de 700 agentes en la mira.
La situación del INTI se suma a una serie de recortes en organismos descentralizados del Estado, generando una creciente incertidumbre sobre el futuro de la investigación y el soporte técnico a la industria nacional.



