Moscú anunció avances en Sumi y Donetsk, mientras Ucrania denuncia ataques sistemáticos contra su infraestructura logística en Odesa y responde con un golpe al aeródromo de Belbek en Crimea.
KIEV / MOSCÚ – La guerra en Ucrania atraviesa una jornada de máxima hostilidad. El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó este sábado la captura de las localidades de Visoke, en la región de Sumi, y Svitle, en Donetsk, consolidando su avance territorial en el frente oriental y septentrional.
Sin embargo, el foco del conflicto se trasladó también hacia el sur, donde las fuerzas del Kremlin lanzaron un feroz ataque contra el puerto de Pivdennyi, en la región de Odesa, afectando gravemente depósitos de almacenamiento.
Terror en la logística marítima
El viceprimer ministro para la Reconstrucción de Ucrania, Oleksí Kuleba, denunció a través de Telegram que los bombardeos son incesantes. «El enemigo destruye deliberadamente la infraestructura logística y aterroriza a la población civil en un intento por interrumpir las comunicaciones en el sur», afirmó el funcionario.
A pesar de los impactos en los depósitos y el riesgo constante, los equipos de emergencia trabajan en el lugar para contener los daños, mientras los operarios portuarios intentan mantener operativa la logística marítima, vital para la economía ucraniana.
La situación humanitaria en Odesa es crítica:
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Víctimas: Un ataque balístico previo dejó al menos ocho muertos y treinta heridos.
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Suministros: Más de 37.000 ciudadanos permanecen sin electricidad, aunque las autoridades aseguran que el suministro de agua y calefacción se mantiene estable.
Ucrania contraataca en Crimea: impacto en el aeródromo de Belbek
Como respuesta a la ofensiva rusa, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ejecutó una operación con drones de largo alcance contra el aeródromo militar de Belbek, en la península de Crimea.
Según el comunicado oficial del Centro de Operaciones Especiales ‘Alfa’, el ataque logró alcanzar dos aviones de combate Su-27. Uno de los cazas, que se encontraba en la pista de rodaje totalmente armado y listo para despegar, fue reportado como destruido. Además, el SBU confirmó daños significativos en la torre de control, una pérdida táctica que podría entorpecer gravemente la coordinación de vuelos rusos en la zona ocupada.
Este nuevo golpe aéreo refuerza la estrategia ucraniana de atacar objetivos de alto valor dentro de los territorios controlados por Rusia para aliviar la presión sobre los frentes de batalla terrestres.



