Una ola gigante de cinco metros impactó de forma sorpresiva este lunes por la tarde. El fenómeno arrastró a bañistas, destruyó puestos de playa y provocó la muerte de un hombre tras golpear contra las rocas.
Lo que parecía una jornada habitual de verano en las playas bonaerenses se transformó en una escena de pánico en cuestión de segundos. Un fenómeno conocido técnicamente como «meteotsunami» generó un oleaje de proporciones inusuales que azotó las costas de Mar del Plata y Santa Clara del Mar, dejando como saldo una víctima fatal y al menos 35 personas heridas.
El impacto: olas de 5 metros y caos en la arena
Alrededor de la tarde de este lunes, el mar avanzó con una violencia inusitada. Según los informes de Defensa Civil, el agua alcanzó una altura de cinco metros, barriendo literalmente con todo lo que encontró a su paso:
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Víctima fatal: Un hombre falleció en el acto tras ser arrastrado por la fuerza del agua y golpear fuertemente contra las rocas de la defensa costera.
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Heridos: Al menos 35 personas fueron asistidas con lesiones leves (cortes y contusiones). Además, un turista debió ser internado de urgencia tras sufrir un infarto en medio del dramatismo.
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Daños materiales: El mar se llevó sombrillas, reposeras, pertenencias personales y causó daños en paradores cercanos a la orilla.
¿Qué es un «meteotsunami»?
A diferencia de un tsunami convencional provocado por movimientos sísmicos bajo el mar, el meteotsunami es generado por cambios bruscos en la presión atmosférica, a menudo vinculados a tormentas intensas o frentes meteorológicos rápidos. Estos cambios desplazan la masa de agua de forma repentina, creando ondas que aumentan su tamaño al llegar a la costa.
La palabra oficial: «Un evento imprevisible»
Fabián García, encargado de Defensa Civil, intentó llevar calma a la población tras el operativo de rescate liderado por los cuerpos de guardavidas. «Es un evento totalmente imprevisible y hay que llevar tranquilidad porque no significa que vaya a haber repetición«, afirmó el funcionario, descartando que existan alertas activas por nuevos impactos de esta magnitud.
Pese a la aclaración, el miedo se instaló entre los turistas que presenciaron cómo el mar, en un abrir y cerrar de ojos, invadió la zona de carpas y dejó la playa reducida a escombros.



