Ángel Navarro, de 23 años, cumplía una pena por robo agravado cuando explotó contra su ex y su ex suegra porque no le llevaron a su hijo de visita. En un juicio abreviado, aceptó su culpabilidad y se le unificó la pena en casi 4 años de prisión.
CHIMBAS – Lo que debía ser una comunicación familiar terminó convirtiéndose en un nuevo expediente judicial para Ángel Navarro, un interno del Servicio Penitenciario Provincial. El joven de 23 años, que ya se encontraba tras las rejas cumpliendo una sentencia por robo agravado, sumó una nueva condena tras protagonizar un violento episodio de amenazas telefónicas.
El detonante: una visita frustrada
El conflicto se originó cuando Navarro exigió que su ex pareja y la madre de esta le llevaran a su hijo para una visita en el penal. Ante la negativa de las mujeres, el interno perdió el control y, a través de una llamada telefónica, lanzó una serie de advertencias de extrema gravedad.
Según la denuncia radicada en la UFI CAVIG, el reo no solo insultó a las mujeres, sino que fue taxativo al asegurarles que «las atacaría una vez que recuperara su libertad». El temor de las víctimas, sumado a la contundencia de las pruebas recolectadas, derivó en una intervención inmediata de la justicia especializada en violencia de género.
Juicio abreviado y extensión de la pena
Ante el escenario judicial adverso y la claridad de los testimonios, la defensa de Navarro y la fiscalía acordaron la realización de un juicio abreviado. El imputado reconoció formalmente haber proferido las amenazas, aceptando la responsabilidad del hecho para evitar un debate oral más prolongado.
El nuevo cómputo de la pena:
-
Causa anterior: Cumplía condena por robo agravado.
-
Nueva condena: Se le sumaron 6 meses de prisión efectiva por el delito de amenazas.
-
Pena Unificada: Tras la resolución del juez, Navarro deberá cumplir un total de 3 años y 10 meses de prisión efectiva.
De esta manera, el joven delincuente ve postergada su posibilidad de libertad condicional y su salida definitiva del penal, complicando su situación procesal por un arrebato de violencia que ahora le costará casi cuatro años más de encierro.



