San Martín de San Juan ratificó su levantada futbolística este sábado al vencer por 1 a 0 a Quilmes en el estadio Hilario Sánchez. Bajo la conducción interina de Alejandro «el Gringo» Schiapparelli, el equipo sanjuanino mostró solidez, identidad y una actitud renovada que le permitió quedarse con tres puntos vitales ante un rival directo.
El único gol de la tarde fue obra del sanjuanino Hernán Zuliani, quien conectó un remate certero en el primer tiempo para desatar el festejo en las tribunas de Concepción.
Un triunfo con sello local
El partido fue parejo y disputado, pero el Verdinegro supo cuándo golpear y, sobre todo, cómo resistir.
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La ventaja inicial: El gol de Zuliani permitió a San Martín manejar los tiempos del encuentro con mayor tranquilidad, aprovechando la desesperación de un Quilmes que no encontró los caminos.
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Solidez defensiva: En el complemento, el equipo de Schiapparelli se replegó con orden. La defensa respondió con firmeza ante los embates del «Cervecero», demostrando una mejora colectiva en el retroceso y la marca.
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Efecto Schiapparelli: Con el interinato del «Gringo», el plantel parece haber recuperado la confianza y un funcionamiento más fluido, aspectos que fueron destacados por los hinchas tras el pitazo final.
Presente y futuro en la tabla
Esta victoria le permite a San Martín consolidarse en los puestos de vanguardia y alimentar la ilusión del ascenso. El acompañamiento del público fue masivo, brindando un marco espectacular en el Hilario Sánchez que terminó en una ovación para los jugadores.
Con este envión anímico, el conjunto de Concepción se prepara para los próximos desafíos, buscando transformar este buen momento en una racha que lo mantenga prendido en la pelea grande del torneo. El equipo sanjuanino encontró aire, fútbol y, lo más importante, el camino del triunfo.



