La «Verde» perdía ante Surinam en México, pero lo dio vuelta en el cierre con goles de Paniagua y Miguelito Terceros. Ahora, el martes 31 de marzo, definirá el boleto a la Copa del Mundo frente a Irak. La ilusión de volver tras 32 años está más viva que nunca.
MONTERREY, MÉXICO. — El Estadio BBVA de Monterrey fue testigo de una noche de pura agonía y desahogo para la selección de Bolivia. En un partido correspondiente al Repechaje Intercontinental para el Mundial 2026, el conjunto dirigido técnicamente por la «Verde» logró imponerse 2-1 ante Surinam, avanzando a la instancia decisiva por un cupo mundialista.
El trámite no fue sencillo. Tras un primer tiempo cerrado, el balde de agua fría llegó al inicio del complemento cuando Liam van Gelderen puso en ventaja al seleccionado centroamericano, hundiendo momentáneamente las esperanzas bolivianas.
Los minutos que cambiaron la historia
Lejos de rendirse, Bolivia empujó con más corazón que fútbol en el tramo final del encuentro:
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El empate: A pocos minutos del cierre, la joya Moisés Paniagua capturó un balón en el área y, de «puntín», marcó la igualdad que devolvió la confianza al equipo.
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La remontada: Ya en tiempo de descuento, una falta en el área le dio la oportunidad a Miguel Terceros. El «10» no falló desde los doce pasos y sentenció el 2-1 definitivo desatando la locura en el banco suplente.
El último escalón: Irak en el horizonte
Con este triunfo, Bolivia se clasificó a la Final del Repechaje, donde se medirá ante Irak. El ganador de ese cruce obtendrá el último boleto disponible para integrar el exigente Grupo I del Mundial 2026, donde ya esperan potencias como:
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Francia (último finalista del mundo)
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Senegal
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Noruega
La gran cita será el próximo martes 31 de marzo, nuevamente en Monterrey. Todo un país se mantiene en vilo, ya que Bolivia no participa de una Copa del Mundo desde Estados Unidos 1994.



