Las intensas precipitaciones de los últimos días han desatado una grave situación de emergencia en el paraje Las Casillas, ubicado en la zona de Los Médanos (Caucete). Un total de más de 26 familias se encuentran damnificadas y prácticamente aisladas después de que el fuerte caudal del agua desbordara el camino principal e ingresara con violencia a sus viviendas precarias.
Vecinos de la zona registraron la magnitud del anegamiento, con senderos cubiertos y el área convertida en un escenario de barro y accesos intransitables.
El Motivo del Desastre: Una Defensa de Tierra Cedida
Según los testimonios recogidos por el medio El Bastón, la causa principal del desborde fue la falta de mantenimiento de una defensa de tierra que históricamente servía como barrera de contención natural frente a las crecientes.
A pesar de las alertas meteorológicas que advertían sobre lluvias intensas, este montículo no fue reforzado y terminó cediendo, permitiendo que el agua de la tormenta ingresara de forma directa a las casas, muchas de ellas de material tipo rancho.
«Tememos que la situación se repita. El agua sigue acumulada y sin esa defensa, cada tormenta es una amenaza constante para nosotros que vivimos al pie de la montaña,» señaló uno de los afectados.
Las familias damnificadas han reportado pérdidas materiales significativas y se enfrentan a dificultades para limpiar y circular debido a la acumulación de agua y barro en sus hogares y accesos.
Clamor por Intervención Urgente del Municipio
Ante la emergencia, los vecinos de Las Casillas hacen un urgente llamado a la Municipalidad de Caucete para que actúe de inmediato. El reclamo se centra en tres puntos cruciales:
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Reconstrucción de la defensa: Restablecer y reforzar la barrera de tierra que falló.
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Drenaje de la zona: Drenar urgentemente los sectores inundados para liberar los caminos.
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Restablecer condiciones de seguridad: Garantizar condiciones mínimas para evitar nuevos incidentes.
Mientras aguardan la respuesta y la ayuda oficial, las más de dos decenas de familias afectadas continúan lidiando solas con las consecuencias del desborde, pidiendo soluciones definitivas para que sus hogares no vuelvan a quedar expuestos a la furia de la creciente.



