Ezequiel Alejandro García Fernández recibió una pena de 2 años y 9 meses. Fue capturado por la policía mientras caminaba por la calle con la estructura desarmada entre sus brazos.
RIVADAVIA – La justicia sanjuanina, a través de la UFI de Delitos Contra la Propiedad, dictó sentencia definitiva para un hombre que protagonizó un hecho delictivo en el Barrio Marquesado. A pesar de la naturaleza del objeto robado, la reincidencia del acusado fue el factor determinante para que la pena no sea en suspenso.
El hecho: un robo a pie
El episodio tuvo lugar en enero de 2025, durante las primeras horas de la madrugada. Según la investigación:
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El ingreso: García Fernández entró a una vivienda particular y sustrajo una pileta de lona con estructura de caños metálicos, con una capacidad de 500 litros.
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La captura: Horas después, cerca de las 8:30 de la mañana, efectivos policiales divisaron al sujeto en la intersección de Pellegrini e Ignacio de la Roza.
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La evidencia: El hombre caminaba por la vía pública cargando la pileta desarmada entre sus brazos, coincidiendo exactamente con la denuncia radicada poco antes por los damnificados.
Sentencia y Reincidencia
El proceso judicial avanzó con rapidez y culminó con una condena unificada de 2 años y 9 meses de prisión.
Clave judicial: La pena es de cumplimiento efectivo en el Penal de Chimbas. Esto se debe a que García Fernández ya contaba con antecedentes penales previos, lo que lo convierte en reincidente y anula cualquier posibilidad de libertad condicional o ejecución en suspenso.
Contexto carcelario en San Juan
Este caso se suma a la reciente actividad en el Servicio Penitenciario Provincial, donde también trascendieron situaciones de alta complejidad, como el caso de un reo en Rawson que realizó drásticas medidas de protesta para obtener la prisión domiciliaria, y el avance de iniciativas sociales como el Proyecto Mariposa, que busca la reinserción a través del teatro en el pabellón de mujeres.



