Eyal Sela descartó una amenaza directa inminente para el país, pero recordó que el régimen iraní mantiene una «política terrorista» desde hace casi cinco décadas. Repudió la designación de Ahmad Vahidi, prófugo por el atentado a la AMIA, como jefe de la Guardia Revolucionaria.
En medio de un clima de máxima alerta internacional, el embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, analizó este lunes la postura de su gobierno frente al régimen de Irán. Si bien buscó llevar tranquilidad al asegurar que no se percibe una amenaza directa para el territorio argentino en este momento, fue tajante al señalar la peligrosidad global de Teherán.
La sombra de los atentados en Buenos Aires
Durante una entrevista con Radio Rivadavia, Sela vinculó el presente con el pasado trágico de Argentina, recordando los ataques a la Embajada de Israel (1992) y a la AMIA (1994). Según el diplomático, estos eventos demuestran que el objetivo del régimen es «matar inocentes», sin importar la geografía.
«Sabían que iban a matar argentinos cuando Jameneí dio la orden de atacar la AMIA; igual lo hizo en Bulgaria, en India y en Tailandia», subrayó el embajador, enfatizando que el terrorismo iraní no ha cesado en 47 años.
El ascenso de un prófugo: Ahmad Vahidi
Uno de los puntos más críticos de la declaración fue el repudio a la reciente designación de Ahmad Vahidi como jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán. Vahidi no es un nombre desconocido para la justicia local: sobre él pesa una alerta roja de Interpol por ser considerado uno de los cerebros detrás del atentado a la mutual judía en Buenos Aires.
Para Sela, este nombramiento es una provocación y una «vergüenza» que ratifica la naturaleza del gobierno iraní: «Vahidi fue la persona que estuvo detrás de los atentados. Fue el encargado de prepararlo en forma y lugar», denunció.
Seguridad reforzada
A pesar de la gravedad del contexto internacional tras los ataques del pasado fin de semana, el embajador confirmó que la representación diplomática en Buenos Aires continúa operando con normalidad, aunque bajo medidas de seguridad reforzadas.
«Lo importante es que el terrorismo no pare nuestra actividad», concluyó Sela, reafirmando el compromiso de mantener la agenda de cooperación bilateral pese a las amenazas regionales



