spot_img
martes, junio 2, 2026

El enigma de los pasos clandestinos: San Juan, un corredor de delitos interprovinciales

SAN JUAN – La provincia vuelve a ser escenario de una investigación que pone en evidencia un problema persistente: la existencia y uso de pasos fronterizos ilegales. Recientemente, el hallazgo de una red que transportaba motos robadas y adulteradas a través de estas rutas reavivó un debate de larga data sobre los «caminos fantasmas» que conectan a San Juan con Mendoza, Córdoba, San Luis y La Rioja, y que se han convertido en una puerta de entrada para una amplia gama de ilícitos.

 

Más que un simple atajo

 

Lo que se popularizó durante la pandemia como una forma de eludir los controles sanitarios, en realidad es un sistema mucho más complejo. Estos senderos no solo se usan para evitar cuarentenas, sino que también son un canal para el contrabando de mercadería sin declarar, carne, caza furtiva, leña, y, en casos más graves, para el tráfico de drogas y el robo de vehículos. La geografía de la provincia, con su vasta extensión y difícil acceso, facilita estas actividades.

Los antecedentes son variados y, en algunos casos, insólitos: desde personas que caminaron decenas de kilómetros para cruzar el límite, hasta el caso de un supuesto «sacerdote andino» detenido por las fuerzas de seguridad en Barreal.

 

Un mapa de huellas y puntos ciegos

 

Las autoridades tienen identificados varios de estos puntos clandestinos. El más conocido es el que conecta Mendoza con San Juan a través de la Ruta 153, que se une con la Ruta 149, permitiendo el ingreso por Barreal o Pedernal. Otro cruce habitual es el del Rincón de Punta del Agua en Lavalle, donde un puente privado sobre el río San Juan facilita el acceso.

En la frontera con La Rioja, también se han detectado huellas sobre la Ruta 510, con ramificaciones que conectan con distintos departamentos. Incluso en Valle Fértil existen senderos utilizados por cazadores, que, aunque han sido cerrados, siguen representando un punto débil en el control fronterizo.

 

El fantasma de la «Mafia de las 4×4»

 

El caso de las motocicletas trae a la memoria un antecedente notorio: la «Mafia de las 4×4». En 2009, una investigación reveló la existencia de un desarmadero en Ullum, donde se adulteraban camionetas de alta gama robadas en otras provincias. En aquel operativo se incautaron vehículos, armas y autopartes, y una docena de personas fueron procesadas, demostrando que San Juan no solo es un territorio de paso, sino también un centro de operaciones para el delito.

El reciente allanamiento que llevó al secuestro de motos refuerza la idea de que estos corredores clandestinos siguen activos. Si bien los operativos puntuales logran incautar bienes y detener a personas, la vasta geografía de la provincia y la multiplicidad de accesos hacen que el control total sea un desafío permanente para las fuerzas de seguridad. La lucha contra el crimen organizado en la región depende de una vigilancia constante sobre estos caminos invisibles que facilitan el movimiento de lo ilegal.

spot_img

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí