LA RIOJA – La crisis económica golpeó fuertemente a la industria riojana con el cierre definitivo de dos empresas de los rubros textil y calzado, dejando un saldo de 120 trabajadores desempleados en las últimas semanas. Las compañías afectadas son Luxo (calzado) y Vulcalar (calzado deportivo), ubicadas en el Parque Industrial de la Capital y en Sanagasta, respectivamente.
Luxo: Cierre Pese a la Inversión en Energía Solar
La firma Luxo, que operaba la nave Solar Park en el Parque Industrial, finalizó en noviembre un proceso de desvinculaciones escalonadas que se había iniciado en septiembre. La empresa, que empleaba a 40 personas, cerró su planta de fabricación de calzado de manera total.
Fuentes del sector señalaron que la principal causa fue la caída abrupta en la demanda, que hizo insostenible la estructura de costos. «Las ventas no alcanzan. Tres pares por día. Tenemos alquileres y sueldos de diez millones y no se llega. Es imposible sostener la fábrica”, explicó un empresario vinculado a la firma, quien mencionó la morosidad de clientes y la retracción del mercado como factores que precipitaron la decisión.
A pesar de contar con un sistema de 72 paneles solares que reducía significativamente el consumo energético, la crisis del sector superó la capacidad de la empresa para sostenerse. Incluso las gestiones de la ex secretaria de Comercio Interior, Débora Giorgi, para mantener operativa al menos el área de aparado, no lograron evitar el cierre total.
Vulcalar: 80 Empleados A la Espera de Indemnizaciones
En paralelo, la empresa Vulcalar, dedicada a la producción de calzado deportivo en el departamento Sanagasta, suspendió su actividad dejando sin ingresos a aproximadamente 80 trabajadores, en su mayoría mujeres.
La secretaria de Trabajo de La Rioja, Miriam Espinoza, confirmó la paralización de la planta y señaló que se está a la espera de definiciones sobre el pago de las indemnizaciones. La situación se hizo pública tras la visita de la senadora Florencia López, quien constató la inactividad y que la nómina de empleados al momento del cierre era de 79 personas.
Panorama Crítico y Sin Soluciones Inmediatas
El sector industrial de calzado y confección en La Rioja se enfrenta a un fuerte retroceso, afectado por el encarecimiento de insumos, la disminución del consumo interno y el aumento de los costos productivos.
El Gobierno provincial, en contacto con los gremios UTICRA y el textil, monitorea el impacto y busca articular medidas de contención, aunque reconocen la falta de opciones inmediatas para reactivar la producción o reubicar a los trabajadores despedidos. Por el momento, la mayoría ha recibido asistencia a través de programas sociales, considerada insuficiente para compensar la pérdida del salario principal.



