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domingo, mayo 24, 2026

Escándalo en la Policía de Salta: Tres Kilos de Cocaína Desaparecen y son Reemplazados por Plastilina

SALTA, Argentina – Una grave mezcla de audacia criminal y posible corrupción institucional ha sacudido a la Policía de Salta. La misteriosa desaparición de tres kilogramos de cocaína que se encontraban bajo custodia en una dependencia clave de la fuerza provincial ha puesto a once efectivos bajo investigación judicial. El caso, que expone fallas críticas en la cadena de custodia de estupefacientes, está siendo investigado de cerca por el fiscal federal Marcos César Romero, desde la Fiscalía de Tartagal.

El epicentro del escándalo es la sede de la Dirección de Drogas Peligrosas y de Investigaciones Complejas (DICOM) en la localidad de Orán. Allí se presume que se produjo un insólito y audaz intercambio: los ladrillos de cocaína reales fueron reemplazados por imitaciones cuidadosamente envueltas que, al momento de ser analizadas, resultaron ser simples bloques de plastilina.


 

El Engaño Descubierto en el Horno de Incineración

 

La maniobra criminal fue desenmascarada el pasado 27 de junio, durante un procedimiento rutinario de incineración de drogas en la planta de la empresa INZA (Industria Zapla) en Palpalá, Jujuy. En esa ocasión, se trasladaron aproximadamente dos toneladas de cocaína y marihuana incautadas en diversas causas, incluidos los tres kilos ahora cuestionados.

La revisión previa a la quema fue crucial. Un inspector y un subinspector de la División Antidrogas de la Policía Federal Argentina (PFA) encabezaron la inspección, con la presencia de personal de la Policía salteña. La alarma saltó cuando, antes de iniciar el fuego, se realizó un narcotest. El resultado fue desconcertante: negativo. Donde debía haber cocaína, se encontró una sustancia amarillenta sin principio activo, idéntica en textura y forma a la plastilina.

La principal hipótesis de los investigadores es que el cambio de los paquetes se produjo dentro del depósito de la Dirección de Drogas Peligrosas en Orán. El objetivo era que el fraude pasara desapercibido durante el proceso de destrucción. La imitación era lo suficientemente convincente para engañar a simple vista, pero no resistió el análisis químico.

El valor de la droga sustraída es considerable. En el norte argentino, un kilogramo de cocaína puede alcanzar los 2.000 dólares, cifra que se duplica hasta los 4.000 dólares en grandes centros urbanos como Buenos Aires. Este robo no solo representa una pérdida económica significativa, sino que revela una estructura interna dispuesta a vulnerar los controles para facilitar la sustracción de droga incautada, una maniobra que, de no haber sido por la falla al momento de la quema, habría quedado impune.


 

Policías Bajo Sospecha y el Impacto Institucional

 

La investigación judicial se ha acelerado en las últimas semanas. Un sumario interno de la Policía de Salta ya derivó en la suspensión preventiva de tres agentes, mientras que otros ocho están bajo la lupa de la fiscalía. Aunque por el momento no hay imputaciones formales, todos permanecen bajo estricta investigación de la Justicia federal.

El caso ha generado un profundo malestar en el gobierno provincial y amenaza con escalar si se comprueba que el robo fue parte de una red más amplia dentro de la fuerza policial. En un contexto donde la lucha contra el narcotráfico exige los más altos niveles de transparencia, este episodio representa un grave retroceso en la credibilidad de las instituciones encargadas de combatirlo.

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