SAN JUAN. La posibilidad de que el Gobierno nacional decida eliminar la figura penal del femicidio del Código Penal ha generado un contundente rechazo por parte de organizaciones feministas en San Juan, que ya anticipan manifestaciones masivas si la medida se concreta.
Yanina Opaso, referente del colectivo Ni Una Menos en la provincia, advirtió en Canal 13 sobre las «graves consecuencias» que implicaría tal reforma, asegurando que representa un serio retroceso en materia de derechos y visibilidad de la violencia de género.
El Riesgo de Impunidad y el Fantasma del «Crimen Pasional»
Opaso alertó que la supresión de la figura del femicidio podría conducir a una peligrosa impunidad, especialmente en casos de muertes violentas de mujeres:
“Imagínense que esos femicidios podrían quedar impunes si se modifica esto en el Código Penal”, afirmó.
La militante recordó la importancia histórica de la figura del femicidio, que tipifica el asesinato de una mujer por su condición de género. Antes de su incorporación, estos crímenes eran a menudo tratados como «crímenes pasionales», una categoría que, según Opaso, minimizaba la violencia de género y servía como un atenuante para los agresores en los tribunales.
“Lo que hicimos durante años fue sacar del ámbito privado la idea de que las mujeres pertenecen a los hombres. Antes no te podías meter porque era ‘cosa de familia’”, explicó Opaso, señalando que el concepto de «crimen pasional» degradaba a las víctimas al colocarlas en una situación de supuesta confusión.
«Un Acto de Negación»
Para la referente de Ni Una Menos, eliminar el femicidio equivaldría a naturalizar nuevamente la desigualdad y desconocer la existencia misma de una violencia estructural dirigida específicamente contra mujeres y diversidades.
«Es un acto de negación. Hemos podido visibilizar millones de violencias y esto sería retroceder”, sentenció Opaso, sosteniendo que la medida ignoraría una «diferencia estructural» que atraviesa a estos grupos.
Opaso ejemplificó que la violencia emocional también fue desestimada durante décadas por ocurrir «puertas adentro», hasta que la lucha feminista logró visibilizarla como parte de un patrón sistemático.
Ante la amenaza de la reforma, el colectivo ya tiene definida su respuesta: “La respuesta a una posible eliminación del femicidio va a ser que salgamos a las calles”.



