El derrumbe ocurrió antes de las 5 de la mañana en el complejo ProCreAr «Estación Buenos Aires». No se registraron heridos, pero el daño material es total. Los vecinos apuntan a negligencias en una obra de reparación.
La madrugada de este martes se vio violentamente interrumpida para los vecinos de Parque Patricios. Cerca de las 4:50 AM, un estruendo seco despertó a las familias que habitan el complejo de viviendas de la calle Mafalda al 900, a metros del estadio de Huracán: el techo del estacionamiento y el pulmón interno del edificio habían colapsado por completo.
Operativo de emergencia y evacuación
Minutos después del derrumbe, la zona se transformó en el escenario de un despliegue masivo. Bomberos de la Ciudad, el Grupo Especial de Rescate (GER), la Policía de la Ciudad y la división K9 (perros de búsqueda) trabajaron contrarreloj para descartar víctimas atrapadas entre los bloques de hormigón.
Como medida preventiva, se procedió a la evacuación total del edificio, junto con el corte de los servicios de luz y agua. «Por suerte ocurrió a esa hora y no hubo que lamentar muertes ni heridos, pero el susto fue generalizado», relató Federico, un vecino del complejo, todavía conmovido por la situación.
El origen del colapso: ¿Negligencia en la obra?
El complejo, que forma parte del ambicioso plan habitacional Estación Buenos Aires (compuesto por 56 edificios y más de 2.300 departamentos), estaba siendo objeto de reparaciones. Según testimonios de los propios residentes, una empresa constructora realizaba tareas para solucionar filtraciones en el patio interno.
Las sospechas de los vecinos son claras:
«Ese patio estaba como una pileta de tierra. Dejaron pozos abiertos y, con el peso del agua de lluvia acumulada, la estructura terminó cediendo», explicó Federico a los medios presentes.
Saldo material: 65 vehículos afectados
Si bien la prioridad fue la integridad física de las personas, el panorama en el subsuelo es desolador. Al menos 65 automóviles quedaron aplastados o hundidos bajo los restos del techo y la tierra del pulmón interno. Para muchos propietarios, que accedieron a estas viviendas a través del programa ProCreAr, el daño representa un golpe económico devastador.
Al momento, peritos de la Guardia de Auxilio evalúan la estabilidad estructural del resto del edificio. Mientras tanto, decenas de familias permanecen en la vereda a la espera de una respuesta oficial que les permita saber cuándo —y si es seguro— regresar a sus hogares.



