ANKARA, Turquía (AP) — Una ola de calor implacable, sumada a fuertes vientos, está provocando incendios en Turquía, devastando algunas casas de vacaciones y obligando a las autoridades a elevar las alertas. Los turistas, por su parte, buscan refugio ante el calor sofocante.
Una cúpula de calor persistente se extiende desde Francia hasta Turquía, y los pronósticos meteorológicos indican que más naciones enfrentarán temperaturas extremas en los próximos días. Si bien se esperan nuevos récords el miércoles, algo de lluvia podría ofrecer un respiro más adelante en la semana.
«El calor extremo ya es parte de nuestra normalidad», sentenció el lunes el secretario general de la ONU, António Guterres, desde Sevilla, España, donde las temperaturas podrían alcanzar los 42 grados Celsius (casi 108 Fahrenheit). Guterres advirtió que «el planeta se calienta y se vuelve más peligroso; ningún país es inmune», reiterando su llamado a la acción urgente contra el cambio climático.
En Francia, las altas temperaturas han impactado severamente, llevando a las autoridades a implementar medidas para proteger a personas vulnerables como ancianos y trabajadores al aire libre, dado que el aire acondicionado no es común. Muchos turistas han optado por limitar sus actividades; Andrea Tyson, una visitante de París, comentó: «Íbamos a hacer un tour en bicicleta hoy, pero optamos por no hacerlo por el intenso calor».
Portugal declaró alerta roja en siete provincias, previendo temperaturas de hasta 43 ºC, después de registrar un récord de 46,6 ºC el día anterior. Las zonas interiores del país se consideran de alto riesgo para incendios forestales.
En Turquía, las autoridades evacuaron cuatro aldeas debido a los incendios en la zona de Doganbey, Izmir, lo que también llevó al cierre temporal del aeropuerto local. El Ministerio de Silvicultura informó sobre los daños causados.
Italia no es la excepción, con el Ministerio de Salud emitiendo alarmas rojas para 21 ciudades, señalando «condiciones de emergencia con posibles efectos adversos» incluso en personas sanas. Los gobiernos locales en Liguria y Sicilia han resuelto limitar el trabajo al aire libre durante las horas de más calor.
El sur de Alemania también experimentó un aumento de temperaturas, llegando a los 35 ºC el lunes y con pronósticos de hasta 39 ºC para el miércoles. Algunas ciudades alemanas han impuesto restricciones en el uso de agua de ríos y lagos debido a la crisis hídrica provocada por el calor.
Este fenómeno climático ha sido reportado por periodistas de AP de distintos puntos de Europa, destacando la magnitud del problema que enfrenta el continente.



