El sospechoso fue detectado por un perro de Gendarmería en un control de ruta. Llevaba los ladrillos de droga pegados al cuerpo. El colectivo había salido de Salta y tenía escala prevista en San Juan.
En un operativo certero sobre la Ruta Nacional N° 38, personal del Escuadrón 58 de Gendarmería Nacional desbarató un traslado de estupefacientes en la localidad de Talamuyuna, provincia de La Rioja. El procedimiento terminó con un hombre detenido tras descubrirse que transportaba poco más de un kilogramo de cocaína de máxima pureza.
El olfato de «Eva», la pieza clave
El hallazgo ocurrió durante la inspección de rutina de un transporte de pasajeros de larga distancia que realizaba el trayecto Salta – Mendoza, con paso intermedio por San Juan. El clima de normalidad en el colectivo se rompió cuando la can especializada “Eva”, entrenada para detectar narcóticos, realizó una señal positiva al pasar cerca de uno de los pasajeros.
Ante la alerta del animal, los gendarmes procedieron a requisar al hombre en presencia de testigos. Allí descubrieron la maniobra: el sujeto llevaba dos paquetes rectangulares cuidadosamente adheridos a su cuerpo con cinta amarilla, ocultos bajo sus prendas de vestir.
Droga de máxima pureza
Tras retirar los envoltorios, el personal de Criminalística y Estudios Forenses realizó la prueba de Narcotest, la cual arrojó un resultado positivo para clorhidrato de cocaína. El pesaje final confirmó que se trataba de 1 kilo 114 gramos de la sustancia.
El Juzgado Federal de La Rioja tomó intervención inmediata en la causa, ordenando la detención del involucrado y el secuestro de la droga por infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes.



