El Presidente pidió no mezclar el fútbol con la geopolítica tras la victoria ante Inglaterra y aseguró que las islas se recuperan «con diplomacia sabia». En paralelo, la interna oficialista ardió en redes: Lemoine tildó de «gorda egoísta y ridícula» a la Vicepresidenta por respaldar el gesto de los jugadores.
BUENOS AIRES.– La histórica victoria de la Selección Argentina ante Inglaterra no solo desató pasiones en las calles, sino que reabrió una profunda grieta política y diplomática que sacude las estructuras de La Libertad Avanza. En la tarde de este jueves, tras confirmarse el pase a la final del Mundial y en medio de la controversia por la bandera de Malvinas exhibida por los jugadores, el presidente Javier Milei y la diputada nacional Lilia Lemoine fijaron posturas contundentes que reavivaron la interna del oficialismo.
Milei marcó distancia: «No hay que caer en eslogans berretas»
En diálogo con Radio Mitre, el jefe de Estado buscó despojar al encuentro de cualquier épica bélica o revanchista. Con su habitual estilo directo, Milei minimizó el folklore nacionalista:
«Es un partido de fútbol, hay que entender eso. No hay que caer en eslogans berretas, populistas, nacionalistas, rancios».
El mandatario insistió en «separar los tantos» y remarcó que las causas soberanas no se dirimen en un campo de juego. «Las Malvinas se recuperan con diplomacia sabia y no con gestos de patrioterismo barato, berreta, que si uno lo llevara al plano internacional sería verdaderamente de características pobres y muy malas», detalló.
Más tarde, en declaraciones a El Observador, Milei aprovechó para sacar chapa sobre su gestión internacional, destacando que bajo su mandato la ONU obligó al Reino Unido «a sentarse a hablar». En ese sentido, elogió el trabajo del excanciller Gerardo Wertheim y del actual titular de Cancillería, Pablo Quirno, enfatizando la importancia de los «acercamientos a Estados Unidos».
Si bien aclaró que el sentimiento por las islas «está dentro de todos los argentinos» y que «es perfectamente válido y lícito que los jugadores se quieran expresar», sentenció que ese accionar «tampoco tiene que inducir a hacer malas interpretaciones».
Escándalo en las redes: Lemoine acusó a Villarruel de «populismo nazionalista»
Mientras el Presidente intentaba calmar las aguas de la diplomacia, la interna libertaria sumó un capítulo de altísima tensión. La diputada Lilia Lemoine utilizó su cuenta en la red social X para lanzar un durísimo ataque contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien previamente había respaldado la polémica bandera en el estadio.
Lemoine responsabilizó directamente a la titular del Senado de cualquier eventual sanción grave que la FIFA pudiera aplicarle a la AFA, más allá de la multa económica tradicional:
«Si pasa a mayores es CULPA DE ELLA… que por hacer POPULISMO NAZIONALISTA embarra todo».
La legisladora trazó un paralelismo con un conflicto diplomático anterior y no escatimó en descalificaciones personales hacia la Vicepresidenta:
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El antecedente francés: «Una cosa es la cancha, la calle y otra la vicepresidencia. Lo hizo con Francia generando un conflicto diplomático que en su momento logró apaciguar Karina Milei».
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El duro ataque: «Con el culo sentado en una silla, Doña Chicana, para ver si logra que más kukas le digan cipayo al Presidente, le genera un conflicto a la Selección Nacional. Gorda egoísta y ridícula».
El triunfo deportivo de la Scaloneta, lejos de traer paz, terminó actuando como un catalizador que expuso nuevamente las diferencias de fondo dentro del gobierno sobre cómo abordar la causa Malvinas y las relaciones exteriores.



