SAN JUAN – Lo que comenzó como una mañana rutinaria terminó en tragedia para la familia de Fernando Rojas (28). Un incendio de gran magnitud consumió por completo su vivienda, dejando a la pareja, su hija de 3 años y un adulto mayor con lo puesto. Pese a la destrucción total de los bienes, la rapidez de la menor evitó que el hecho terminara en una tragedia fatal.
Un inicio repentino y desesperación
El siniestro se desató este viernes mientras Rojas se encontraba trabajando. En el domicilio estaban su pareja, Rocío Amaya (29), la pequeña hija de ambos y su suegro, Oscar Amaya (65).
Según el relato de los damnificados, el fuego se originó de forma súbita en uno de los dormitorios. «Mi señora estaba cocinando y mi suegro estaba sentado cuando empezó a salir humo y fuego desde la habitación», explicó Rojas. En medio de la desesperación, el hombre mayor intentó sofocar las llamas con baldes de agua, sufriendo quemaduras leves en el cabello, aunque afortunadamente se encuentra fuera de peligro.
La niña que salvó a su familia
La figura clave de esta historia fue la hija de 3 años del matrimonio. Al ver que el humo invadía la casa, la pequeña bajó rápidamente las escaleras para alertar a una vecina. Gracias a este aviso inmediato, los ocupantes lograron evacuar el departamento antes de que el fuego se propagara por el resto de las dependencias, lo que permitió que todos resultaran ilesos.
Pérdidas totales y sospecha de cortocircuito
Personal de Bomberos y efectivos policiales trabajaron en el lugar para contener las llamas y evitar que el incendio afectara a las viviendas colindantes del edificio. Aunque las pericias oficiales aún están en curso, la familia sospecha que el origen fue un falla eléctrica. «Creemos que fue un cortocircuito en un enchufe del dormitorio», señaló el joven.
Lamentablemente, el daño material es irreversible. Rojas confirmó que no lograron rescatar ninguna pertenencia:
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Electrodomésticos y muebles destruidos.
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Ropa y calzado calcinados.
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Documentación y objetos personales perdidos bajo las cenizas.
«No nos quedó nada, perdimos absolutamente todo», lamentó Fernando ante la consulta de los medios, visiblemente afectado por la situación.



