En el inicio de la segunda rueda de la Primera Nacional, el Verdinegro mostró un rendimiento opaco y perdió 1-0 en el Hilario Sánchez. Un golazo de volea de Meléndez sentenció la tarde.
San Juan. — San Martín no pudo tener el arranque de semestre deseado en su regreso al Pueblo Viejo. En lo que significó el debut oficial de Alejandro Schiapparelli como director técnico, el Verdinegro cayó por 1-0 frente a Chacarita Juniors en el marco de la fecha que da inicio a la segunda rueda de la Primera Nacional. El conjunto sanjuanino evidenció marcadas dificultades en la gestación de juego y careció de la profundidad necesaria para revertir la historia.
La única diferencia del encuentro llegó de manera prematura y a través de una verdadera obra de arte. A los pocos minutos del pitazo inicial, tras la ejecución de una pelota parada, la defensa local no logró rechazar con comodidad. El volante visitante, Meléndez, capturó el rebote en la medialuna del área y, sin dejarla caer, sacó una volea espectacular que se clavó de manera implacable en el ángulo superior, dejando estático y sin respuestas al arquero local.
Impotencia y pocas ideas
A partir de la desventaja, San Martín asumió el protagonismo del partido y se adueñó de la posesión del balón. Sin embargo, el dominio territorial fue puramente cosmético: al equipo le faltó claridad en los metros finales, precisión en los pases entrelíneas y cambio de ritmo para vulnerar a una línea defensiva de Chacarita que se plantó con mucha firmeza y orden táctico durante los 90 minutos.
Con este tropiezo en condición de local, el Verdinegro dejó escapar una oportunidad inmejorable para prenderse de forma definitiva en la zona de clasificación al Reducido por el segundo ascenso. El plantel sanjuanino deberá realizar una rápida autocrítica en la semana para corregir las falencias futbolísticas y enfocar cañones en el próximo compromiso del fin de semana, donde visitará a Güemes de Santiago del Estero con la obligación de sumar para no perderle pisada al lote de arriba.



