El Comandante en Jefe de la Armada de Chile, Almirante Juan Andrés de la Maza, presentó ante autoridades británicas su ambiciosa Política Nacional de Construcción Naval, con el objetivo de fortalecer la industria marítima en diversas ciudades del país, incluyendo Arica, Valparaíso, Valdivia, Puerto Montt, Punta Arenas y el reconocido astillero ASMAR en Talcahuano.
De la Maza enfatizó que esta política busca consolidar la construcción naval como un pilar fundamental del desarrollo nacional, prometiendo independencia tecnológica y la creación de empleo en las regiones involucradas, que definió como futuros «polos de desarrollo creativo y productivo». Subrayó además el potencial de esta iniciativa para la reactivación económica y la descentralización de Chile.
La presentación se dio en el marco de la X reunión de Estados Mayores entre la Armada chilena y la Royal Navy británica. El Capitán de Navío Thomas Shaves, jefe de Planificación Estratégica británico, fue recibido por el Contraalmirante José Agustín Pájaro, Director de Planificación del Estado Mayor General, y ambos firmaron acuerdos bilaterales para el intercambio de conocimientos y experiencias.
Sin embargo, este acercamiento entre Chile y el Reino Unido genera inquietud en la diplomacia argentina, que mantiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. Una fuente diplomática argentina expresó su preocupación, señalando que «esto siempre ha sido algo que hemos tratado de obturar». Además, destacó «preocupantes novedades» desde el inicio del gobierno de Javier Milei en relación con movimientos marítimos y reparaciones de barcos en puertos de países vecinos.
La fuente denunció el «silencio» del gobierno argentino ante los tránsitos considerados ilegales y los acuerdos que, a su juicio, fortalecen la posición colonial británica en la región, calificando los actos unilaterales británicos como una contradicción a la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
«Se está escalando de manera muy significativa las posibilidades de que se brinden tareas de asistencia en mantenimiento», alertaron desde la diplomacia argentina, advirtiendo que esta situación es contraria a los intereses nacionales del país.


