Un terremoto de magnitud 4.3 ha causado una tragedia en la mina de cobre El Teniente, en Rancagua, Chile. El incidente, ocurrido este viernes, ha dejado un saldo preliminar de seis trabajadores fallecidos y nueve heridos. Una persona más se encuentra desaparecida mientras los equipos de rescate continúan las labores de búsqueda.
El sismo, registrado a las 17:34 horas locales, desencadenó un colapso en el proyecto Andesita, perteneciente a la división El Teniente de Codelco, la principal empresa cuprífera estatal chilena. La vibración provocó el derrumbe de varios sectores subterráneos, atrapando a los mineros.
Inicialmente, Carabineros de Chile había informado de un solo deceso, pero la cifra de víctimas mortales se elevó durante la noche. Un portavoz de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) declaró que se han desplegado todos los recursos disponibles para las tareas de rescate.
Operaciones suspendidas y duelo nacional
Tras el fatal accidente, Codelco ordenó la paralización inmediata de todas las actividades en el yacimiento, uno de los más importantes del país y que produce anualmente cerca de 450,000 toneladas de cobre. La empresa emitió un comunicado en el que asegura que su prioridad es apoyar a las familias afectadas y garantizar la seguridad de su personal.
El presidente chileno, Gabriel Boric, decretó duelo nacional y ha recibido condolencias de gobiernos de la región, incluyendo los de Argentina y Perú. Sindicatos mineros han exigido auditorías independientes, sugiriendo que la tragedia podría no ser únicamente un desastre natural y que el mantenimiento de las galerías debe ser revisado.
Este lamentable hecho revive el debate sobre la seguridad en la minería chilena, considerando que El Teniente es una mina con más de 100 años de operación. Expertos señalan la urgencia de realizar inversiones para modernizar la infraestructura.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) ha iniciado una investigación para determinar si hubo fallas en los protocolos de seguridad. La ubicación de Chile en el Cinturón de Fuego del Pacífico y la superficialidad del epicentro del sismo (8 km de profundidad) se consideran factores que agravaron el impacto del temblor en las instalaciones subterráneas.



