Carlos Cueito, de 74 años, sufrió un infarto durante la primera fiesta del año en «El Manjar Bailable». Testigos denuncian que la música no se detuvo mientras el cuerpo permanecía en el lugar y el local anunció que abrirá normalmente esta noche.
SAN MARTÍN, MENDOZA – Lo que debía ser una noche de alegría y encuentro para los adultos mayores de la zona este terminó en una escena desgarradora. Durante la madrugada de este domingo, Carlos Cueito, un hombre de 74 años, falleció mientras disfrutaba del primer baile del año en el local «El Manjar Bailable», ubicado en la esquina de Pasco y Soler del barrio Córdoba.
El trágico desenlace en la pista
Cerca de las 00:15 horas, mientras la música sonaba y la pista estaba concurrida, Cueito sufrió una descompensación repentina. Según testigos, el hombre se desvaneció en el acto. A pesar de la llegada de los servicios de emergencia y los intentos de reanimación, el personal médico confirmó que el hombre ya no presentaba signos vitales, señalando preliminarmente un infarto como la causa del deceso.
Por orden de la Oficina Fiscal de San Martín, el cuerpo fue trasladado a la morgue del Hospital Perrupato para la realización de la autopsia de rigor.
Polémica: baile entre la tragedia
La indignación no tardó en estallar en las redes sociales. Varios asistentes denunciaron que, tras el fallecimiento, el boliche no interrumpió la actividad. Según los relatos, la música siguió sonando y el público continuó bailando mientras el cuerpo de Cueito permanecía en el lugar a la espera de los peritos judiciales.
A pesar de la gravedad de lo ocurrido, la administración del local informó que abrirá sus puertas con normalidad esta noche, lo que aumentó el malestar entre los vecinos y allegados a la víctima.
El descargo del boliche
A través de un comunicado oficial, los responsables de «El Manjar Bailable» expresaron su dolor y defendieron su accionar:
«Pese a la inmediata activación de los protocolos y la rápida intervención de los servicios de emergencia, lamentablemente falleció en el lugar. Las autoridades actuaron conforme a los procedimientos establecidos, indicándonos cómo continuar con la actividad», afirmaron desde la empresa.
El comunicado cierra enviando condolencias a la familia y agradeciendo la «comprensión» del público ante lo que calificaron como una «situación inesperada y triste». Sin embargo, el cuestionamiento ético sobre la continuidad de la fiesta permanece instalado en la comunidad de San Martín.



