El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al afirmar que no tiene intenciones de buscar un tercer mandato en 2028, enfocándose en completar «cuatro grandes años» antes de ceder el poder a un sucesor republicano. Sin embargo, sus declaraciones se vieron ensombrecidas por una controversia mayor: puso en duda la necesidad de respetar la Constitución, desatando una fuerte reacción, incluso dentro de su propio partido.
En una entrevista concedida al programa «Meet the Press» de NBC News, emitida este domingo, Trump, de 78 años, declaró: «Esto no es algo que esté buscando hacer. Estoy buscando tener cuatro grandes años y luego entregar el cargo a alguien, idealmente a un gran republicano, un gran republicano que siga adelante».
Esta declaración contrasta con insinuaciones previas del mandatario sobre la existencia de «métodos» para eludir el límite constitucional de dos mandatos, y con la comercialización de gorras con la inscripción «Trump 2028» por parte de su equipo, incluyendo una que fue vista luciendo su hijo Eric Trump.
Trump mencionó a su vicepresidente, JD Vance, y al secretario de Estado, Marco Rubio, como posibles candidatos a sucederlo, destacando que «tenemos mucha gente buena en este partido».
La polémica estalló cuando, consultado por la periodista Kristen Welker sobre si cree que debe respetar la Constitución, Trump respondió con un ambiguo: «No lo sé». Esta frase generó un revuelo inmediato en Washington, con críticas provenientes incluso de figuras prominentes del Partido Republicano. El senador Rand Paul, conocido por su defensa del constitucionalismo, escribió en X: «O somos una sociedad libre regida por la Constitución o no lo somos».
El presidente también fue evasivo al referirse al debido proceso legal para migrantes, afirmando: «No soy abogado. No lo sé». Trump ha sido objeto de críticas por sus deportaciones exprés sin juicio, justificadas por una supuesta «emergencia nacional», y argumentó que si todos los casos tuvieran audiencia, «tomaría 300 años» resolverlos.
Según fuentes de Noticias Argentinas, los primeros 100 días del segundo mandato de Trump han estado marcados por la incertidumbre económica, derivada de su política de aranceles generalizados. A pesar de la caída del PBI en el primer trimestre, Trump insiste en que «los aranceles enriquecerán al país» y que «lo bueno es la economía de Trump, y lo malo, la economía de Biden», en referencia al exmandatario demócrata.


