El líder del Kremlin denunció que Occidente busca legitimar una agresión mediante un escenario de falsas amenazas. Afirmó que la tríada nuclear rusa ya fue modernizada con tecnología local y advirtió que habrá una «represalia inmediata» ante cualquier ataque.
El presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, volvió a elevar al máximo la temperatura de la geopolítica global este martes al denunciar que “los países de la OTAN están diciendo abiertamente que se están preparando para la guerra con Rusia”. Durante su alocución, el mandatario ruso aseguró que Moscú se encuentra en alerta máxima y con el potencial bélico necesario para responder de manera pronta, drástica y adecuada ante cualquier tipo de amenaza externa o interna.
De acuerdo con lo reportado por las agencias internacionales, Putin trazó un paralelismo sobre el cambio de postura de las potencias occidentales desde el inicio del conflicto en Ucrania el 24 de febrero de 2022. “Si bien antes los países de la OTAN se limitaban a apoyar al régimen de Kiev, ahora Occidente afirma abiertamente que se prepara para la guerra con nosotros y están aumentando sus presupuestos militares y ofensivos”, fustigó el jefe de Estado.
La modernización de la «tríada nuclear»
Frente a este escenario de creciente hostilidad, el líder del Kremlin sacó músculo militar y garantizó que Rusia ha completado una renovación profunda de todo su arsenal basándose estrictamente en su propia capacidad científica e industrial, sin depender de componentes extranjeros.
“Conforme al programa estatal de armamento, se moderniza de manera consecutiva la tríada nuclear (misiles en silos, submarinos y bombarderos estratégicos), las fuerzas terrestres, y aumenta el potencial bélico de las Fuerzas Aeroespaciales y de la Armada”, acotó Putin, elogiando el trabajo de los ingenieros y obreros de su país.
Críticas al «modus operandi» de Occidente
En un tramo picante de su discurso, Putin comparó la estrategia actual de la OTAN con el accionar de la Alemania hitleriana durante la Segunda Guerra Mundial, acusando a las potencias de querer invertir los roles de agresor y agredido. “Primero constituyen un escenario de amenazas contra nuestro país, nos compelan a ejecutar acciones de defensa propia, y luego nos endilgan toda suerte de acusaciones para legitimar la prosecución de su política ofensiva”, enfatizó.
Para cerrar, el presidente ruso lanzó una advertencia final sobre el riesgo de un choque directo en territorio soberano, afirmando que los estados de la alianza atlántica todavía no se han atrevido a atacar a Rusia desde sus propios suelos porque «comprenden que habría una represalia inmediata». Moscú ratificó que mantendrá los objetivos de su «operación militar especial», apuntando a frenar de forma definitiva el avance de los 32 países de la OTAN hacia el este de Europa.



