El endeudamiento familiar se ha vuelto insostenible para muchos sectores. En solo cuatro meses, la mora se cuadruplicó, pasando del 2,5% en octubre al 11,2% en febrero. El fenómeno es sistémico y afecta a casi todos los bancos del país, impulsado por la caída de los salarios reales y tasas de interés que superan el 100% anual de costo efectivo.
Radiografía de la deuda: Los números del ahogo
El deterioro financiero no es un caso aislado de una entidad, sino un síntoma generalizado del sistema:
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Impacto total: 28 de los 30 principales bancos del país registraron subas en sus niveles de morosidad.
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El sector no bancario, en crisis: Las familias que recurren a financieras o billeteras virtuales (fintech) sufren un impacto mayor, con una mora que trepó al 29,9%.
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Comparativa histórica: Estamos ante el peor registro en 22 años, superando incluso los picos de inestabilidad de la última década.
Las causas del «Efecto Pinza»
Las familias argentinas están atrapadas entre ingresos que retroceden y costos de deuda que avanzan:
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Salarios en picada: Los sueldos del sector privado registrado llevan cinco meses consecutivos de caída real, alcanzando su nivel más bajo en 18 meses.
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Desempleo: La tasa de desocupación cerró el año pasado en 7,5%, la más alta desde la salida de la pandemia, afectando la capacidad de pago de los préstamos ya tomados.
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Tasas de interés asfixiantes: Aunque la tasa de referencia parece baja (20%), el Costo Financiero Total (CFT) de un préstamo personal o el financiamiento de tarjetas de crédito supera ampliamente el 100% anual, haciendo imposible el cumplimiento de las cuotas.
El contraste: Una economía de dos velocidades
El informe destaca una brecha creciente entre los sectores que «ganan» y los que «pierden» en este modelo:
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Los motores: El agro y la minería sostienen los números positivos de la macroeconomía y las reservas.
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El freno: La industria manufacturera cayó un 8,7% en febrero. El desplome automotriz (-24%) y textil impacta directamente en el empleo de calidad y, por ende, en el consumo.
La lupa sobre las Fintech y el consumo
El segmento de préstamos no bancarios representa el 17% del crédito a las familias, pero es el más vulnerable. En momentos de crisis de liquidez, problemas técnicos en plataformas populares como Ualá han sumado incertidumbre a usuarios que dependen del día a día de sus saldos digitales para cubrir necesidades básicas o pagar deudas.
La conclusión de los analistas: El crecimiento económico actual es heterogéneo. Mientras no haya un «derrame» hacia el consumo masivo y una recuperación del salario real, la morosidad seguirá escalando, convirtiéndose en el principal escollo para la estabilidad social.



