En su último Staff Report, el organismo multilateral destacó las reformas del gobierno de Javier Milei pero advirtió que la posición externa de Argentina sigue siendo «débil». Señaló un estancamiento del crédito privado, pidió cautela a los bancos por la morosidad en el consumo y reclamó a las provincias eliminar Ingresos Brutos.
WASHINGTON D. C. – El Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió un diagnóstico de doble lectura sobre la marcha del plan económico de la administración libertaria. En su reciente Staff Report, elaborado tras la aprobación de la segunda revisión del programa vigente con la Argentina, el organismo multilateral combinó fuertes elogios al severo ordenamiento de las cuentas públicas con severas advertencias respecto a la «vulnerabilidad» estructural de la economía frente a shocks financieros internacionales.
De acuerdo con el documento técnico, la posición externa del país continúa mostrándose «más débil» de lo recomendado, ubicando a la insuficiente cobertura de reservas internacionales netas en el Banco Central y a la falta de un acceso fluido a los mercados internacionales de capital como las principales amenazas de mediano plazo para afrontar los vencimientos de deuda en moneda extranjera.
Freno al crédito privado y alertas en el consumo
El análisis del FMI se adentró de forma específica en la dinámica del sistema financiero local, detectando un cambio de tendencia en el financiamiento productivo y de los hogares. Los técnicos observaron que, tras una fuerte expansión inicial de los préstamos al sector privado durante el año 2025, la curva sufrió un estancamiento generalizado a partir del tercer trimestre.
La desaceleración del financiamiento doméstico se combinó con dos variables de seguimiento prioritario:
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Morosidad en alza: El Fondo detectó un incremento de la irregularidad en las carteras de los créditos orientados al consumo minorista, un indicador directo del impacto que las condiciones monetarias restrictivas ejercen sobre los presupuestos familiares.
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Depósitos en dólares: En contrapartida, el informe reflejó el volumen récord alcanzado por las colocaciones bancarias en moneda extranjera, lo que motorizó préstamos hacia firmas con cobertura natural (exportadoras). Pese a ello, el FMI exhortó a las entidades comerciales a mantener estrictos criterios de prudencia crediticia.
La sombra electoral de 2027 y el frente global
El organismo de crédito internacional introdujo una fuerte variable política en su matriz de riesgos. El FMI detalló que la incertidumbre política de cara a los comicios presidenciales de 2027 opera como un potencial factor de parálisis para el ingreso de inversiones extranjeras directas y podría debilitar el impulso de las reformas estructurales en el Congreso.
A este panorama de tensión interna se le acoplan los «riesgos geopolíticos» globales. Ante la posibilidad de un endurecimiento súbito de las condiciones financieras de los mercados emergentes, la receta técnica del Fondo para el equipo económico argentino contempla dos frentes urgentes: acelerar la reconstrucción de los «colchones de liquidez» en dólares y, de ser necesario ante una crisis transitoria, utilizar la flexibilidad del tipo de cambio como «amortiguador» para preservar la estabilidad del régimen monetario.
Presión sobre las provincias por Ingresos Brutos
Finalmente, el Staff Report dedicó un apartado a la política tributaria subnacional, reiterando un histórico reclamo del organismo hacia los gobernadores de las provincias argentinas. El FMI insistió en la necesidad imperiosa de avanzar con reformas fiscales que deroguen los gravámenes catalogados como «distorsivos» para la cadena de valor.
En ese orden de prioridades, el Fondo colocó el foco principal de sus críticas sobre el Impuesto a los Ingresos Brutos, al cual caracterizó formalmente como un lastre directo contra la competitividad del sector privado y un freno para la productividad de las economías regionales.



