El alemán conquistó su primer Grand Slam al vencer al italiano Flavio Cobolli en cinco sets. «Sascha» hace historia grande al convertirse en el primer tenista con diabetes tipo 1 en ganar un major y en el primer alemán en tres décadas en alzar un grande individual.
DEPORTES – El tenis mundial corona a un nuevo gigante. El alemán Alexander Zverev se consagró campeón de Roland Garros, conquistando el primer torneo major de su carrera tras vencer en una batalla dramática de cinco mangas al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5/7) y 6-1, luego de 4 horas y 19 minutos de juego en la mítica cancha Philippe-Chatrier.
A sus 29 años y en su cuarta final de Grand Slam, «Sascha» logró quitarse la espina y romper el «maleficio» que lo perseguía tras haber dejado escapar las finales del US Open 2020 (ante Thiem), Roland Garros 2024 (ante Alcaraz) y el Australian Open 2025 (ante Sinner). Con este trofeo, Zverev suma la pieza que le faltaba a una vitrina imponente donde ya brillan la medalla de oro olímpica de Tokio 2021, seis torneos Masters 1000 y dos Torneos de Maestros.
Un campeón con tintes históricos y épica en la arcilla
La consagración de Zverev rompe una sequía de tres décadas para su país, convirtiéndose en el primer alemán en ganar un Grand Slam individual desde que Boris Becker lo hiciera en el Abierto de Australia en 1996. El triunfo representa, además, su victoria número 125 en torneos majors, estableciendo el récord del jugador con más partidos ganados antes de poder alzar su primera corona grande.
La Philippe-Chatrier volvió a ser el escenario de su destino. Cabe recordar que el alemán es miembro del selecto grupo de cuatro tenistas que lograron vencer al rey de la arcilla, Rafael Nadal, en su propio feudo (en la primera ronda de 2024), cobrándose revancha de aquella trágica semifinal de 2022 donde debió retirarse en silla de ruedas tras romperse los ligamentos del tobillo.
El hito de la diabetes tipo 1: ganarle a los diagnósticos
Más allá de los registros tenísticos, el logro de Zverev marca un hito sin precedentes en la historia del deporte de élite: se convirtió en el primer tenista con diabetes insulinodependiente (tipo 1) en ganar un Grand Slam.
Ejemplo de superación: Diagnosticado a los 4 años, los médicos le aseguraron a sus padres que jamás podría dedicarse al alto rendimiento. Tras mantener su condición en secreto durante años, hoy Zverev controla su glucosa en los descansos y se administra inyecciones subcutáneas de insulina en pleno partido. A través de su fundación, trabaja activamente para apoyar a niños con la misma condición.
El cierre de su frente judicial
La carrera de Zverev también estuvo marcada por la polémica fuera de las canchas debido a un proceso judicial por presunta violencia de género iniciado por una expareja por hechos de 2020. No obstante, el caso penal quedó cerrado de manera definitiva en junio de 2024 mediante un acuerdo económico de 200.000 euros (repartidos entre el Estado alemán y entidades benéficas) aceptado por la Fiscalía y la denunciante, lo que permitió archivar la causa sin que el tenista tuviera que admitir culpabilidad.



