Buenos Aires, 27 de julio de 2025 – La relación entre el Gobierno nacional y las provincias atraviesa uno de sus momentos más tensos del año, marcado por la escasa y dispar distribución de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Hasta julio, la Casa Rosada solo giró $104.500 millones en ATN a 15 jurisdicciones, en un contexto de caída de la actividad económica y disminución de los ingresos provinciales. Esta situación ha provocado un reclamo unificado de los gobernadores por una distribución más equitativa y automática de estos fondos.
El mes de julio encendió las alarmas, evidenciando una estrategia del Ejecutivo de concentrar los desembolsos. De los $10.500 millones en ATN girados, la totalidad se destinó a tres provincias del norte con vínculos políticos más cercanos al Gobierno de Javier Milei: Catamarca, Salta y Tucumán. Los gobernadores Raúl Jalil, Gustavo Sáenz y Osvaldo Jaldo recibieron $3.500 millones cada uno, en lo que parece ser un intento de recomponer la relación tras los recientes reveses legislativos del oficialismo.
Malestar generalizado y reclamo legislativo
La drástica caída de los fondos coparticipables y las transferencias discrecionales venía generando preocupación entre los mandatarios provinciales. La distribución de los ATN, que corresponden al 1% del régimen de coparticipación federal, se ha convertido en una bandera de reclamo institucional. En respuesta a esta situación, las 23 provincias junto con la Ciudad de Buenos Aires presentaron en el Senado un proyecto de ley para automatizar la distribución de estos recursos.
El proyecto, que ya cuenta con media sanción de la Cámara alta, busca eliminar los fideicomisos que actualmente centralizan el manejo de la recaudación por combustibles líquidos y garantizar la entrega inmediata y equitativa de los fondos. Los gobernadores sostienen que estos recursos “no son propiedad del Gobierno Nacional, sino que tienen afectación específica para atender emergencias y desequilibrios financieros”.
Desigualdad en el reparto y profundización de la crisis
En lo que va del año, los gobernadores más beneficiados por el reparto discrecional de ATN han sido:
- Rolando Figueroa (Neuquén): $15.000 millones
- Gustavo Sáenz (Salta): $13.000 millones
- Osvaldo Jaldo (Tucumán): $12.000 millones
- Axel Kicillof (Buenos Aires): $10.000 millones (por inundaciones en Bahía Blanca)
El resto de las provincias recibió cifras considerablemente menores o directamente no obtuvo desembolsos, lo que ha generado una marcada disparidad que alimenta la desconfianza federal y profundiza la crisis financiera en varias jurisdicciones. Mientras tanto, los mandatarios provinciales continúan reclamando una asignación mucho más abultada, cercana al billón de pesos, que según denuncian, el Gobierno retiene sin fundamentos claros.
La incertidumbre sobre la equidad en la distribución de estos fondos clave para la autonomía financiera provincial mantiene en vilo las negociaciones entre Nación y las jurisdicciones.



