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martes, mayo 26, 2026

El invento de una pediatra vallista para prevenir la muerte súbita recibe apoyo de la UBA

Frida Fabris diseñó el «Chaleco Elio» a partir de observaciones clínicas en comunidades aisladas de San Juan. El dispositivo vestible, desarrollado junto a bioingenieros de la UNC y la UBA, integra sensores multiparamétricos y una tecnología inédita de vibraciones subsónicas para detectar el reflujo gastroesofágico patológico.

VALLE FÉRTIL, SAN JUAN – Lo que comenzó como una profunda inquietud médica en los puestos de salud más alejados del Gran San Juan está a las puertas de convertirse en una innovación tecnológica con sello argentino y proyección científica internacional. La doctora Frida Fabris, médica pediatra con 23 años de trayectoria y 18 en su especialidad, ideó el «Chaleco Elio», un dispositivo textil inteligente diseñado para monitorear las funciones vitales de los lactantes y prevenir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

La iniciativa fue seleccionada por el prestigioso programa de aceleración Activar de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y alcanzó formalmente la Fase 3, la última etapa del proceso que otorga el financiamiento económico necesario para la fabricación y validación de los primeros prototipos funcionales.

Del consultorio rural a los laboratorios universitarios

El motor de la invención fue la práctica cotidiana de Fabris atendiendo a familias en parajes de difícil acceso y con escasa infraestructura conectiva o sanitaria, tales como las Sierras de Chávez, Elizondo y Rivero. En esos entornos, la especialista comenzó a registrar un patrón sintomático recurrente en bebés de entre 2 y 5 meses de vida: episodios de ahogo, tos persistente y ruidos de flema en las vías aéreas, incluso en cuadros clínicos catalogados como bronquiolitis pero sin la presencia previa de virus o bacterias.

A partir de allí, Fabris estructuró una hipótesis clínica: el reflujo gastroesofágico latente actúa como un disparador directo de la obstrucción de las vías respiratorias altas en recién nacidos y podría ser un factor subyacente clave en los casos de muerte súbita. Ante la falta de equipamiento de alta complejidad portátil en los centros periféricos, la médica buscó ayuda académica.

En febrero de este año, envió el proyecto a las facultades de bioingeniería más importantes del país:

  • Universidad Nacional de Córdoba (UNC): Dos estudiantes avanzados adoptaron la iniciativa como tesis de grado, enfocándose en la calibración de biosensores y la selección de textiles inteligentes de alta recepción de señales.

  • Universidad de Buenos Aires (UBA): El proyecto escaló a un nivel interdisciplinario masivo mediante un equipo de siete especialistas (bioingenieros, técnicos y médicos). Tras defender la idea en un exigente «pitch» de negocios de 6 minutos, el desarrollo fue seleccionado por sobre decenas de propuestas del país para ingresar al esquema de mentoría y financiamiento.

La tecnología detrás del «Chaleco Elio»

El nombre del vestible (wearable) es un homenaje al primo de la doctora Fabris, un médico ginecobstetra que falleció el 2 de junio de 2025 y a quien consideraba un hermano en el plano personal y profesional.

El «corazón» del chaleco radica en su arquitectura de sensores integrados sobre una prenda textil ergonómica y cómoda, que evita la utilización de cables invasivos y molestos para el recién nacido. El sistema recopila simultáneamente cuatro métricas esenciales:

  1. Frecuencia cardíaca: Con capacidad para emitir un electrocardiograma permanente.

  2. Frecuencia respiratoria: Mediante el seguimiento mecánico de los movimientos del tórax.

  3. Temperatura corporal.

  4. Saturación de oxígeno en sangre.

El avance disruptivo: El elemento diferencial absoluto del proyecto —que no existe actualmente en el mercado médico global— surgió de una coincidencia científica con los bioingenieros de la UBA. El chaleco incorporará un sensor de vibraciones subsónicas capaz de captar frecuencias sonoras por debajo del umbral del oído humano. Este componente permitirá registrar el microsonido y la onda vibratoria exacta que produce el fluido gástrico cuando asciende desde el estómago hacia la garganta, permitiendo diferenciar de forma objetiva un reflujo normal de uno patológico.

Un diseño con impacto social y escalabilidad hospitalaria

El Chaleco Elio fue concebido bajo parámetros estrictos de escalabilidad productiva. Las autoridades científicas prevén que el dispositivo pueda tener un doble propósito de inserción en la comunidad: su uso hogareño, proporcionando alertas tempranas y tranquilidad a los padres en sus casas, o su implementación formal como monitor multiparamétrico vestible en salas de internación común y unidades de terapia intensiva neonatal en clínicas y hospitales.

«El proyecto en sí está pensado para ayudar a las familias, para sus bebés, para detectar, para prevenir y salvar lo que más se pueda; más allá de que pueda ser redituable económicamente o no», reflexionó la doctora Fabris en diálogo con Diario Huarpe. Con la inyección de capital asegurada, el Valle Fértil aguarda el nacimiento de una herramienta que aspira a modificar sensiblemente las estadísticas globales de mortalidad infantil.

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