El reciente fin de semana largo con motivo del Día del Trabajador registró un movimiento turístico moderado en todo el territorio argentino, aunque superando las cifras del mismo período en 2023, cuando el feriado se extendió por solo tres días. En esta oportunidad, un total de 1.159.000 turistas se desplazaron a lo largo y ancho del país, generando un impacto económico estimado en $256.960 millones durante los cuatro días de descanso.
Según un relevamiento exhaustivo realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la principal característica de este fin de semana largo fue la marcada tendencia hacia el turismo de cercanía. Los viajeros, condicionados por la coyuntura económica actual, optaron por estadías más breves, destinos con promociones atractivas y un gasto promedio inferior al habitual.
El informe de CAME detalla que el gasto promedio por turista y por día se ubicó en $82.100, mientras que la estadía promedio fue de 2,7 días. Esto se traduce en un gasto total estimado por persona de $221.670 durante todo el fin de semana largo.
Desde la entidad empresaria destacaron que «aunque el movimiento fue moderado, el turismo rural, las escapadas a ciudades intermedias y los viajes a destinos con actividades gratuitas o con descuentos especiales tuvieron mejor desempeño. Esa tendencia refleja un cambio en los hábitos de consumo y elección frente a la coyuntura económica actual».
Asimismo, CAME resaltó que «el feriado mostró que, aun con menor poder adquisitivo, los argentinos siguen eligiendo viajar, descansar o descubrir nuevas propuestas dentro del país, dando algo de oxígeno al sector turístico en un contexto económico difícil».
En este contexto, Aerolíneas Argentinas reportó una actividad significativa durante el fin de semana largo. La aerolínea de bandera registró niveles de ocupación superiores al 80% en sus vuelos de cabotaje, movilizando a cerca de 160.000 pasajeros dentro del país, sobre un total de más de 200.000 viajeros. Estas cifras posicionan a este fin de semana como uno de los más activos del año en términos de turismo interno para la compañía.
Si bien el movimiento no alcanzó los niveles de otros fines de semana largos con mayor duración, la cantidad de turistas movilizados y el impacto económico generado representan un alivio para el sector turístico, demostrando la resiliencia de los argentinos a la hora de buscar un descanso, incluso en un escenario económico desafiante. La tendencia hacia el turismo de cercanía y la búsqueda de opciones más económicas marcan un cambio en los hábitos de consumo que el sector deberá tener en cuenta para futuras estrategias.


