Tras el anuncio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) sobre una nueva medida de fuerza prevista para el próximo martes 6 de mayo, el Gobierno Nacional activó sus mecanismos para intentar desactivar el conflicto. En un intento por evitar la paralización del servicio de transporte público de pasajeros, se convocó a una reunión de urgencia para este lunes entre los representantes del gremio y la cámara empresarial del sector.
El flamante secretario de Transporte, Luis Pierrini, quien asumió recientemente el cargo en reemplazo de Franco Mogetta, se encuentra trabajando contrarreloj para lograr un acercamiento entre las partes y alcanzar un acuerdo salarial que satisfaga las demandas de los trabajadores. La situación se presenta delicada, ya que el Gobierno ya agotó la instancia de la conciliación obligatoria, lo que significa que, si la UTA mantiene su postura de llevar adelante la medida de fuerza, el paro del transporte será una realidad el próximo martes.
El encuentro crucial se llevará a cabo este lunes a partir de las 14 horas mediante una videoconferencia, buscando facilitar la participación de todas las partes involucradas. Cabe recordar que la última reunión entre la UTA y los empresarios, celebrada el pasado 30 de abril, culminó sin un acuerdo, lo que motivó el anuncio de este nuevo paro por parte del gremio.
En un comunicado oficial, la UTA expresó con contundencia los motivos de su reclamo, calificando la oferta empresarial como una «falta de respeto». Según el gremio, los empresarios propusieron para los meses de febrero, marzo, abril, mayo y junio un incremento remunerativo inferior al 6%, a pagarse recién a partir del mes de junio. A esta propuesta se suman sumas no remunerativas de $40.000 para el 26 de mayo, $50.000 para el 16 de junio y $70.000 para el 15 de julio, montos que no satisfacen las expectativas salariales de los trabajadores del transporte.
La reunión de este lunes se presenta como una instancia clave para destrabar el conflicto y evitar las complicaciones que un paro de transporte generaría en la vida cotidiana de millones de usuarios en todo el país. La presión está sobre el Gobierno y las partes involucradas para encontrar una solución que evite la medida de fuerza anunciada por la UTA.


