La medida, impulsada por el gobierno interino de Delcy Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro en enero, busca estabilizar el país. El parlamentario Jorge Arreaza confirmó que las excarcelaciones se completarán este sábado.
El anuncio y la nueva Ley de Amnistía
En un giro drástico de la política venezolana, el sistema judicial otorgó la libertad a 379 personas consideradas presos políticos. Esta decisión se produce apenas 24 horas después de la aprobación de una Ley de Amnistía diseñada para reconfigurar las instituciones tras el derrocamiento de Nicolás Maduro a principios de este año.
Jorge Arreaza, encargado de verificar el proceso, aseguró que el operativo de liberación comenzó la noche del viernes y se extenderá durante la mañana del sábado. La medida responde a una intensa presión social marcada por huelgas de hambre y manifestaciones de familiares frente a los centros de reclusión.
Contexto: Un gobierno de transición
La actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez —quien asumió el mando temporal tras haber sido vicepresidenta del gobierno anterior—, calificó la medida como «un acto de grandeza». El cambio de escenario se precipitó tras la incursión estadounidense de principios de enero que resultó en la captura de Maduro.
Desde entonces, la gestión de Rodríguez ha intentado dar señales de apertura:
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Liberaciones previas: 448 opositores ya habían recibido libertad condicional antes de este anuncio.
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Cifras de Foro Penal: Según la ONG, aún permanecían casi 650 presos políticos antes de esta nueva tanda de beneficios.
El rol de las Fuerzas Armadas
Un dato clave en esta transición es el respaldo del Ministro de Defensa, Vladimir Padrino López. A través de un comunicado, el jefe militar sostuvo que la amnistía es una «señal de madurez y fortaleza política», alineándose con el proceso de estabilidad nacional.
Dudas sobre el alcance de la ley
A pesar del optimismo oficial, expertos consultados por la Agencia Noticias Argentinas advierten sobre las «zonas grises» de la normativa. Existen preocupaciones de que cientos de detenidos —especialmente militares acusados de delitos tipificados como terrorismo— queden excluidos de este beneficio, lo que podría generar nuevas tensiones dentro de los cuarteles.
«Hay que saber pedir perdón y hay que saber también recibir perdón», sentenció Rodríguez al cerrar su intervención, subrayando que la ley es un paso hacia una Venezuela «más justa y libre».



