Tras la audiencia inicial, los sujetos que extraían oro a más de 3.500 metros de altura fueron liberados. Sin embargo, la causa dio un vuelco: no se los investiga por robo, sino por presunta infracción al Código Aduanero. Deberán fijar domicilio en Chile y presentarse ante cada requerimiento de los tribunales argentinos.
SAN JUAN – El operativo de Gendarmería Nacional, que incluyó el secuestro de oro en bruto y herramientas pesadas en una zona de acceso extremo, derivó en una causa que ahora pone el foco en el ingreso ilegal al país y el tráfico de minerales.
Los detalles de la liberación
A pesar de la espectacularidad del procedimiento inicial, la Justicia determinó que los hombres pueden transitar el proceso en libertad bajo las siguientes condiciones:
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Sujeción al proceso: Deben permanecer a disposición de la Justicia argentina para futuras declaraciones o pericias.
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Domicilio fijado: Se estableció legalmente su residencia en el vecino país de Chile, compromiso que deben mantener activo ante el consulado o el juzgado interviniente.
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Cambio de carátula: Por ahora, la imputación por «robo» ha quedado en segundo plano, priorizando la investigación por delitos aduaneros, ya que se presume que ingresaron por pasos no habilitados con el fin de contrabandear el mineral.
El botín de «El Zancarrón»
El procedimiento original en la mina, ubicada en el departamento Calingasta, permitió incautar elementos que prueban la logística de la banda:
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Oro en bruto: Se hallaron bolsas con material mineralizado de alta pureza.
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Herramientas de extracción: Picos, palas y elementos de perforación manual adaptados para la alta montaña.
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Logística de frontera: Los investigadores sostienen que los implicados cruzaron la cordillera por senderos precarios, evitando los controles de Agua Negra o Cristo Redentor.
¿Qué sigue en la causa?
La etapa de investigación federal será determinante para establecer:
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Responsabilidades: Si los cuatro hombres actuaban por cuenta propia o si responden a una organización mayor con logística en ambos lados de la frontera.
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Peritaje del material: El análisis del oro secuestrado para determinar su valor real y si corresponde efectivamente a la veta de El Zancarrón.
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Situación migratoria: Se cruzará información con las autoridades chilenas para verificar si poseen antecedentes similares en yacimientos del otro lado de la cordillera.
Por el momento, la frontera sanjuanina permanece bajo vigilancia reforzada, ya que este tipo de incursiones suelen repetirse durante la temporada de verano y principios de otoño, antes de que las nevadas cierren los pasos de altura.



