El presidente de Estados Unidos confirmó un «bombardeo masivo» sobre la Isla de Kharg, punto clave para la economía iraní. Advirtió que habrá nuevos ataques si hay bloqueos en el Estrecho de Ormuz.
El escenario en Medio Oriente dio un vuelco drástico este viernes tras el anuncio del presidente Donald Trump, quien aseguró que las fuerzas militares de Estados Unidos aniquilaron la Isla de Kharg. Según el mandatario, se trató de uno de los bombardeos más potentes en la historia de la región, dejando los objetivos militares y la infraestructura estratégica «totalmente destruidos».
La ofensiva, ejecutada por el Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM), apuntó directamente al corazón económico de Irán. La Isla de Kharg es considerada la «joya de la corona» del país asiático, ya que alberga la terminal más grande de exportación de crudo, vital para el ingreso de divisas de Teherán.
El mensaje de Donald Trump
A través de sus redes sociales, el líder republicano fue tajante sobre la capacidad ofensiva de su país:
«Bajo mi dirección, ejecutamos un ataque que aniquiló todos los objetivos. Irán no tiene chances de defenderse y no hay ninguna posibilidad de que puedan hacer algo al respecto», sostuvo.
Trump además justificó la acción como una medida preventiva y lanzó una advertencia hacia el futuro: si Irán o cualquier otra nación interfiere con la libre navegación en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos volverá a golpear sus instalaciones. «Irán jamás tendrá un arma nuclear, ni tendrá la capacidad de amenazar al mundo entero», sentenció.
¿Por qué es clave la Isla de Kharg?
Ubicada a 56 kilómetros de la costa de Bushehr, en el sudoeste iraní, esta isla ha sido el motor de la economía local desde la década del 80. Su destrucción total representa no solo un golpe militar, sino un colapso operativo para la industria petrolera de Irán, lo que ya genera preocupación por el posible impacto en el precio internacional del barril de crudo.



