El Pentágono inició un repliegue preventivo de tropas tras la advertencia de Donald Trump sobre una posible ofensiva militar. Teherán asegura estar «listo para la guerra», aunque intenta acelerar un borrador de acuerdo nuclear.
Repliegue estratégico
En un movimiento que sugiere la preparación para un escenario de combate real, cientos de efectivos estadounidenses fueron evacuados de puntos clave en la región. Según fuentes del Pentágono citadas por The New York Times, la operación afectó principalmente a:
-
Base Al Udeid (Qatar): Centro neurálgico de las operaciones aéreas en la región.
-
Quinta Flota (Bahréin): Sede de la presencia naval estratégica de Washington en el Golfo Pérsico.
La medida busca minimizar las bajas propias ante una posible respuesta de Teherán, en caso de que el presidente Donald Trump decida avanzar con lo que denominó un «ataque limitado» sobre territorio iraní.
El ultimátum de Trump
La tensión escaló a niveles críticos este jueves, cuando el mandatario estadounidense fijó un plazo de 10 a 15 días para que Irán acepte los términos de un nuevo acuerdo nuclear. Con su característico estilo directo, Trump advirtió que, de no haber consenso, «sucederán cosas realmente malas».
El objetivo de Washington es forzar a Irán a suscribir una normativa más estricta sobre su programa atómico, utilizando la amenaza militar como principal herramienta de negociación.
La respuesta de Irán: Entre la diplomacia y la defensa
Desde Teherán, el canciller Seyed Abbas Araghchi ha intentado mantener una doble vía:
-
Vía diplomática: Anunció que un borrador de acuerdo podría estar listo en las próximas 48 a 72 horas, buscando desactivar la ofensiva.
-
Vía bélica: En declaraciones a la cadena MSNBC, Araghchi fue contundente: «Irán está preparado tanto para la guerra como para la paz», dejando claro que no retrocederán ante una incursión armada.



