La FIFA confirmó al juez galo para el trascendental choque de octavos de final del Mundial 2026. Viene de dirigir la final de la última Eurocopa y ya cuenta con antecedentes dirigiendo a futbolistas argentinos.
Mundial 2026. — La FIFA definió la estructura arbitral para uno de los cruces de octavos de final que mayor expectativa y tensión previa genera en el cuadro: el enfrentamiento entre la Selección argentina y Egipto. El encargado de impartir justicia este martes en Atlanta será el francés François Letexier, un réferi de alto perfil en el Viejo Continente que tendrá la responsabilidad de conducir el destino de la Scaloneta rumbo a los cuartos de final.
Letexier estará secundado por un cuerpo arbitral mayoritariamente europeo. Sus compatriotas Cyril Mugnier y Mehdi Rahmouni actuarán como jueces de línea, mientras que el noruego Espen Eskas oficiará como cuarto árbitro y su coterráneo Isaak Bashevkin será el árbitro de reserva.
Debú en instancias decisivas y rigor disciplinario
Si bien ostenta una vasta trayectoria internacional, este Mundial 2026 representa la primera experiencia absoluta para Letexier en una Copa del Mundo como juez principal. En lo que va de la fase de grupos, el francés ya estuvo al frente de dos compromisos: la victoria de Costa de Marfil ante Ecuador y el empate entre Cabo Verde y Arabia Saudita. Un dato que los cuerpos técnicos miran con lupa es su rigurosidad: acumula un total de ocho tarjetas amarillas en apenas dos presentaciones.
Pese a su juventud en citas mundialistas, Letexier cuenta con las credenciales de haber pitado partidos de máxima presión. En 2024 fue el árbitro principal de la final de la Eurocopa en la que España se coronó tras vencer 2-1 a Inglaterra.
Asimismo, cuenta con antecedentes recientes vinculados a jugadores argentinos, ya que dirigió la última final de la UEFA Europa League entre el Friburgo y el Aston Villa, certamen donde Emiliano «Dibu» Martínez terminó alzándose con el título. En su foja también figura el recordado y picante duelo de Champions entre Real Madrid y Benfica, marcado por el cruce entre Vinicius Júnior y Gianluca Prestianni que forzó a la International Board a revisar los protocolos de conducta de los jugadores.



