El proyecto impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado que conduce Federico Sturzenegger obtuvo 138 votos afirmativos contra 96 negativos. El oficialismo defendió la medida bajo la premisa de «eliminar trabas burocráticas», mientras que la oposición la calificó como una «cortina de humo para destruir el Estado». La iniciativa fue girada al Senado.
BUENOS AIRES – En una jornada marcada por fuertes cruces ideológicos, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó y giró al Senado el proyecto de Ley Hojarasca. La iniciativa, diseñada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, busca depurar el digesto jurídico nacional mediante la derogación de más de 70 normativas que el Ejecutivo considera anacrónicas, inútiles o restrictivas de las libertades individuales.
La votación arrojó un resultado de 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones, permitiendo al oficialismo sortear el primer filtro parlamentario del paquete desregulador.
El debate parlamentario: «Batalla cultural» vs. «Destrucción estatal»
El miembro informante y presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Bertie Benegas Lynch (La Libertad Avanza), defendió el proyecto contraponiéndolo a la «política tradicional» que, según sus palabras, busca acumular regulaciones para intervenir en la vida del ciudadano:
“Creen que estamos para guiar, controlar, monitorear e intervenir, haciéndole la vida absolutamente imposible al ciudadano. En un país civilizado la regla son los derechos, la libertad y las autonomías individuales. Medir la calidad legislativa por la cantidad es francamente patético”, fustigó el economista libertario.
A su turno, el secretario parlamentario de LLA, Nicolás Mayoraz, argumentó que el corazón del proyecto reside en la «batalla cultural» planteada por el presidente Javier Milei para erradicar el paradigma del «Estado omnipresente». El legislador santafesino detalló los criterios aplicados para seleccionar las normas a derogar:
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Leyes ridículas o superadas: Normas antiguas como la ley de Azotes.
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Anacronismos tecnológicos: Regulaciones desactualizadas como la ley de microfilmación.
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Restricciones a la libertad: Normas que regulaban actividades civiles, ejemplificando con la ley de mochileros.
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Burocracia inútil: Organismos financiados con fondos públicos que ya no existen en la práctica o leyes declamatorias, entre las que citó la ley nacional de laboratorios públicos.
La postura de la oposición
Desde la vereda de enfrente, los bloques opositores rechazaron de plano los argumentos del oficialismo y cuestionaron la profundidad del debate. El diputado nacional de Unión por la Patria, Nicolás Trotta, manifestó su voto en contra y aseguró que «detrás de esta cortina de humo pretenden seguir destruyendo al Estado».
En una línea similar, la presidenta del interbloque del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, cuestionó el nivel de conocimiento del cuerpo sobre el articulado y descartó que se trate de un texto inofensivo: «Hay que ser muy termo para votar una ley como ésta. No va a haber más de dos o tres diputados que vayan a levantar la mano sabiendo de qué se trata. No es una ley inocua», sentenció.
Continuidad de la agenda legislativa
Tras la aprobación de la Ley Hojarasca, la sesión en la Cámara Baja continuaba con un temario de alto impacto económico y social. Según confirmaron fuentes de la Agencia Noticias Argentinas, los legisladores se disponían a votar la readecuación del alcance geográfico del régimen de subsidios al gas por «Zona Fría» (que busca recortar el beneficio en varias provincias), además de tratar diversos convenios internacionales y otorgar medallas de honor a veteranos de la Guerra de Malvinas.
| Datos de la Votación | Resultado en el Recinto |
| Votos Afirmativos | 138 (LLA y bloques aliados) |
| Votos Negativos | 96 (Unión por la Patria, FIT y sectores de la oposición) |
| Abstenciones | 9 |
| Estado del Proyecto | Girado al Senado de la Nación para su revisión |



