Los visitantes detectaron al felino a varios metros de altura. Se activó un protocolo de emergencia para capturarlo sin daño y garantizar su posterior liberación en una zona alejada de los humanos.
SAN JUAN – La naturaleza reclamó su espacio este viernes en el camping del Cerro Blanco. La presencia de un puma, un depredador nativo de nuestras serranías, generó una mezcla de asombro y temor entre los acampantes, quienes observaron cómo el felino se desplazaba con agilidad entre las ramas altas de los árboles del predio.
El operativo: Seguridad ante todo
Al tratarse de un animal de gran porte y comportamiento impredecible, se activó de inmediato el protocolo de fauna silvestre:
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Distancia de seguridad: El hecho de que el animal permaneciera en las alturas facilitó el control del perímetro, evitando ataques por estrés o defensa.
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Personal especializado: Brigadistas y biólogos llegaron al lugar para monitorear al ejemplar y preparar las herramientas de sedación necesaria para un traslado seguro.
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Control Veterinario: El puma será trasladado a un centro de rehabilitación para constatar que no tenga heridas ni signos de haber estado en cautiverio.
La hoja de ruta: El regreso a casa
El destino del felino ya está trazado por las autoridades ambientales. El objetivo no es el encierro, sino la reinserción:
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Evaluación: Si los estudios veterinarios dan positivo, se buscará un área protegida lejos de la actividad humana.
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Liberación: El animal será devuelto a su hábitat natural en las sierras, asegurando que pueda continuar con su ciclo de vida en libertad.
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Prevención: Este episodio sirve para recordar que, ante la aparición de fauna silvestre, nunca hay que intentar acercarse, alimentarlos o acorralarlos.
Nota de Seguridad: Ante la presencia de pumas o animales silvestres, es fundamental mantener la calma, no dar la espalda y comunicarse de inmediato con la Secretaría de Ambiente o la comisaría más cercana.



