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viernes, mayo 22, 2026

Argentina en Alerta por un Preocupante Resurgimiento de la Hepatitis A

 

La hepatitis A, una enfermedad hepática altamente contagiosa, ha vuelto a encender las alarmas en Argentina. Durante el primer semestre de 2025 se registraron 69 casos, una cifra que casi iguala el total de 70 reportados en todo 2024, según el Boletín Epidemiológico Nacional (BEN). Este aumento sostenido llevó al Ministerio de Salud a declarar al país en zona de brote, advirtiendo sobre una curva ascendente que supera los valores esperados para esta época del año.

La Dra. Gabriela Poblete, médica infectóloga y coordinadora de la Comisión de Hepatitis de la SADI, destacó a Infobae la gravedad de la situación: «Veníamos de entre 20 y 55 casos, con un promedio de 31 entre 2019 y 2023. Luego saltamos a 69 en 2024. Y en 2025, ya se superó la cifra registrada el año anterior para esta misma época”.


 

Un Virus con Impacto Directo en la Salud Pública

 

El virus de la hepatitis A se transmite principalmente por el consumo de agua o alimentos contaminados con materia fecal, o por el contacto cercano con personas infectadas. Si bien no es una enfermedad crónica, puede generar complicaciones graves, especialmente en niños no vacunados, llegando incluso a cuadros de hepatitis fulminante que comprometen la función hepática y pueden derivar en insuficiencia orgánica. Antes de la inclusión de la vacuna en el Calendario Nacional de Vacunación en 2005, este virus era la principal causa de insuficiencia hepática fulminante en menores de 10 años en el país. La vacunación sistemática a los 12 meses de vida logró modificar drásticamente el panorama, convirtiendo a Argentina en un país de baja endemicidad.

Sin embargo, en la última década, se han observado brotes intermitentes que afectan principalmente a adultos jóvenes, varones de entre 20 y 39 años. Los picos se registraron en 2009, 2012, 2014 y 2018, y las cifras actuales de 2025 vuelven a colocar al país en una situación de riesgo.


 

Casos Confirmados y Distribución Geográfica y Etaria

 

Hasta la semana epidemiológica 25, se han confirmado 69 casos por laboratorio. La región Centro concentra la mayoría de los focos, con 40 casos distribuidos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (13), provincia de Buenos Aires (11), Córdoba (11) y Santa Fe (5). Le sigue el NOA con 19 casos (Salta 13, Jujuy 4, Tucumán 2), y también se han identificado contagios en Mendoza (2), San Luis (1), Formosa (3), Chubut (2), Río Negro (1) y Neuquén (1).

En cuanto a la edad, 38 casos corresponden a personas de entre 20 y 39 años, 17 a menores de 20 años y 14 a mayores de 40. La mayoría de los casos (43) se detectaron en varones, repitiendo una tendencia ya observada. El Ministerio de Salud ha señalado que la propagación del virus está directamente asociada a condiciones sanitarias deficientes y prácticas de higiene inadecuadas.


 

Hallazgos del Análisis Molecular: Nuevas Variantes y Grupos de Riesgo

 

El Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”) ha realizado un análisis molecular en muestras de 42 pacientes, revelando datos cruciales. De las 32 muestras detectables, 31 corresponden al subgenotipo IA, agrupadas en dos clados:

  • El primero incluye muestras de niños y adultos con antecedentes de viaje a Bolivia, provenientes de Salta, Formosa, Santa Fe, Jujuy, Buenos Aires y Mendoza, alineándose con la variante Wild type GBM del genotipo IA.
  • El segundo clado incluye casos de Mendoza, Córdoba, Santa Fe y CABA, en su totalidad varones mayores de edad, de los cuales 13 reportaron antecedentes de relaciones sexuales entre hombres. Estas secuencias coinciden con una variante europea (VRD521_16) vinculada al brote de 2016 que afectó a hombres que tienen sexo con hombres en Europa.

Además, un hallazgo relevante es la detección del genotipo IIIA en la muestra de un paciente extranjero residente en CABA que había viajado a la India, siendo el primer caso de este tipo identificado en Argentina, también asociado a antecedentes de relaciones sexuales entre hombres.

Estos descubrimientos refuerzan la importancia de la vigilancia molecular para detectar rutas de transmisión, la introducción de nuevos genotipos e identificar grupos de riesgo, permitiendo intervenciones rápidas y eficientes de control y prevención.


 

La Vacunación y las Medidas Preventivas: Claves para Frenar el Brote

 

La vacunación sigue siendo la principal estrategia para reducir la circulación viral. En Argentina, la vacuna es obligatoria y gratuita a los 12 meses de edad desde 2005. Se recomienda también para poblaciones de riesgo, incluyendo:

  • Varones que tienen relaciones sexuales con otros varones, mujeres trans y trabajadores sexuales.
  • Personas con enfermedades hepáticas crónicas o trastornos de la coagulación.
  • Personal de laboratorio que manipula el virus.
  • Trabajadores gastronómicos, de maestranza y de servicios sanitarios.
  • Personal de jardines maternales que asiste a niños menores de un año.
  • Personas que viajan a zonas de alta o mediana endemicidad.

Para los individuos susceptibles en estos grupos de riesgo, se recomienda un esquema de dos dosis con un intervalo de 0 a 6 meses, y todas las marcas de vacunas son intercambiables. La vacunación inmediata también se contempla en situaciones escolares donde se detecten dos o más casos.

Además de la vacunación, es fundamental reforzar las medidas higiénicas:

  • Lavado frecuente de manos de la persona y sus cuidadores.
  • Adecuado manejo de excretas y limpieza de sanitarios con lavandina.
  • No compartir elementos de higiene personal.
  • Consumo de agua potable, filtrada o clorada.
  • Informar sobre la importancia de prácticas sexuales con protección (uso de preservativo y campo de látex).
  • Exclusión de niños y adultos infectados de instituciones hasta una semana después del comienzo de la enfermedad, y de manipuladores de alimentos hasta dos semanas.

Este brote es un llamado a la acción para las autoridades sanitarias, quienes instan a mantener las coberturas de vacunación y fortalecer las campañas dirigidas a los grupos específicos de adultos, especialmente en zonas urbanas. La intervención rápida y la conciencia social sobre el rol de la higiene son esenciales para controlar la propagación del virus y evitar nuevas hospitalizaciones.

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