El secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Daniel Aguiar, realizó una enérgica denuncia sobre la situación salarial de los empleados públicos. Calificó la reciente paritaria como un «fraude», argumentando que no permitirá recuperar la significativa pérdida de poder adquisitivo que sufrieron los salarios durante los últimos dieciséis meses. Aguiar cuantificó esta merma en un promedio superior al 40%, lo que impacta directamente en la calidad de vida de los trabajadores del sector público.
En su análisis, Aguiar también apuntó contra el rol de los gobernadores provinciales. Consideró que muchos de ellos se encuentran «arrepentidos» de haber brindado su apoyo legislativo a las políticas del presidente Javier Milei, enviando a sus diputados a votar a favor de medidas que ahora perjudican a sus propias administraciones. En este sentido, ironizó sobre la relación entre el gobierno nacional y los mandatarios provinciales, señalando que el presidente «solo les da la mano para administrar la pobreza», en lugar de ofrecer soluciones concretas a los problemas económicos y sociales que atraviesan las provincias.
El dirigente sindical enfatizó que las instancias de diálogo y las comunicaciones formales («notitas») resultan insuficientes ante la gravedad de la situación. Por ello, remarcó la necesidad de intensificar las medidas de protesta y movilización en la calle, con el objetivo de frenar lo que considera una política de «destrucción» sistemática. Aguiar se refirió específicamente al reciente anuncio del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sobre la intención de «pasar la motosierra» por diversos organismos estatales a través de fusiones. Para el secretario general de ATE, esta medida no responde a una genuina búsqueda de ahorro, sino que encubre un intento de «saquear» el Estado y eliminar las funciones esenciales de control y fiscalización que garantizan la transparencia y el correcto funcionamiento de las instituciones públicas.
Finalmente, Aguiar anunció que ATE impulsará un paro nacional en respuesta al «nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI)», a los condicionamientos que este impone a la Argentina y al constante aumento de la deuda externa. En este contexto de conflictividad, informó sobre la realización de un plenario conjunto con la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), programado para el día siguiente en la sede nacional de ATE, con el objetivo de coordinar acciones y estrategias conjuntas ante la coyuntura económica y social.


