Lucio Gallardo Soto fue capturado en el departamento de Guaymallén durante un operativo de la policía vecina por otra causa. Tenía dos pedidos de captura de la Justicia sanjuanina y era buscado por el crimen por encargo perpetrado en 2011.
Tras permanecer más de una década prófugo de la Justicia, un peligroso delincuente acusado de actuar como ejecutor material de un asesinato de tinte mafioso fue detenido en las últimas horas en la provincia de Mendoza. El sospechoso, identificado como Lucio Gallardo Soto, está señalado por el sistema penal como el presunto sicario contratado para terminar con la vida del exboxeador Guillermo Romero, un conmocionante crimen ocurrido en San Juan en el año 2011.
La captura se concretó de manera fortuita en el departamento mendocino de Guaymallén. Efectivos de la Policía de Mendoza realizaban un allanamiento en una vivienda en el marco de una investigación por un delito reciente cuando se cruzaron con Gallardo Soto. Al notar actitudes sospechosas, los uniformados ingresaron sus datos filiatorios en el sistema informático de antecedentes, el cual arrojó de inmediato dos pedidos de captura pendientes y vigentes emitidos por los tribunales de San Juan.
Un crimen mafioso: «Es un encargo»
El homicidio de Guillermo Romero conmovió a la sociedad sanjuanina hace 14 años por la frialdad de su ejecución. De acuerdo con la reconstrucción del expediente judicial, dos hombres a bordo de una motocicleta llegaron hasta el domicilio del deportista, golpearon la puerta principal y, en cuanto Romero se asomó, le efectuaron un disparo certero en el pecho a quemarropa. Antes de acelerar y perderse en las calles, los atacantes gritaron a viva voz una frase que selló el destino de la causa: «Esto es un encargo».
A lo largo de los años, las autoridades de San Juan lograron avanzar en la investigación y condenaron penalmente al instigador —el autor intelectual— del asesinato. Sin embargo, la detención del tirador seguía siendo una cuenta pendiente de la Justicia debido a que Gallardo Soto contaba con un frondoso prontuario y ya se había escapado de al menos dos detenciones previas.
Tras confirmarse el arresto en Guaymallén, el imputado quedó alojado en una Alcaidía mendocina fuertemente custodiado, a la espera de que se cumplimenten los exhortos legales correspondientes para su inmediato traslado a San Juan, donde será indagado por el delito de homicidio agravado.



