El funcionario oficializó su salida este sábado tras más de 100 días de extrema tensión. Las investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito, el uso de aviones privados y el aislamiento político precipitaron la decisión. Karina Milei fue clave para definir el alejamiento.
La tensión interna en el corazón del Poder Ejecutivo llegó a su punto de quiebre. Este sábado 27 de junio de 2026, Manuel Adorni presentó formalmente su renuncia como jefe de Gabinete de la Nación, eyectado de su cargo tras quedar envuelto en un complejo laberinto político y judicial que amenazaba con dinamitar la agenda de gestión del presidente Javier Milei.
La salida del ministro coordinador se concretó luego de un proceso de desgaste de más de 100 días, caracterizado por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito, un creciente aislamiento dentro del oficialismo y la pérdida total de los puentes de diálogo con los bloques aliados en el Parlamento.
El rol de Karina Milei y el frente judicial
Según la reconstrucción efectuada en los pasillos de la Casa Rosada, el desenlace se aceleró tras una intervención determinante de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. «El Jefe» evaluó minuciosamente el impacto de las últimas denuncias patrimoniales que salpicaban a Adorni —las cuales incluían sospechas sobre el manejo de fondos, el uso discrecional de aeronaves privadas y la inclusión de familiares en comitivas oficiales— y concluyó que sostenerlo en el cargo implicaba un costo político altísimo e irreversible para la imagen presidencial.
Paralelamente, el frente judicial avanzaba a paso firme en los tribunales de Comodoro Py, alimentando el fuego de una oposición que en el Congreso de la Nación ya tenía abrochados los votos para avanzar con pedidos de interpelación y una inédita moción de censura. Incluso los bloques más dialoguistas le soltaron la mano al funcionario en las últimas horas, dejándolo sin margen de maniobra legislativa.
El día después y la sucesión: Con la renuncia ya oficializada, el Gobierno busca ordenar una transición veloz para evitar ruidos en los mercados financieros. Aunque el presidente Milei blindó y defendió públicamente a Adorni hasta donde pudo, la realidad política impuso un cambio de rumbo. Por estas horas, en el entorno presidencial ya suenan nombres de dirigentes con rodaje en la gestión pública para ocupar la codiciada oficina del primer piso de Balcarce 50.



