San Juan, Argentina – La reciente decisión del gobierno nacional de desregular la importación de electrodomésticos de línea blanca ha generado una profunda preocupación en los sectores productivos y comerciales del país. En San Juan, Hermes Rodríguez, presidente de la Cámara de Comercio, manifestó su inquietud por las posibles consecuencias de esta medida en la economía real, advirtiendo sobre un perjuicio tanto para la industria como para el entramado comercial que sostiene miles de empleos.
Rodríguez fue enfático al señalar que esta desregulación representa un «claro perjuicio para la industria nacional», poniendo en juego puestos de trabajo. Si bien reconoció que la competencia de precios podría beneficiar a algunos consumidores a corto plazo, el dirigente sostuvo que la apertura total a las importaciones genera una competencia desleal para la industria local y el comercio minorista. «Lo que parece ser una ventaja para el consumidor a corto plazo, puede transformarse en un daño profundo para el aparato productivo argentino», afirmó.
Preocupación por la Venta Directa desde Tierra del Fuego y el Impacto en el Comercio Local
Uno de los puntos que más inquieta a Rodríguez es la modalidad que están implementando algunas fábricas en Tierra del Fuego. Amparadas en su régimen fiscal especial, estas empresas están vendiendo electrodomésticos directamente al público en todo el país, sin cargar impuestos.
«Te mandan una heladera o un televisor a tu casa, sin impuestos, con precios que arrancan en 80 o 100 mil pesos. Así no se puede competir. El comercio tradicional, el que paga impuestos, servicios y salarios, no puede sostenerse frente a esto», advirtió Rodríguez, destacando la imposibilidad de competir con precios tan bajos.
El presidente de la Cámara de Comercio explicó que este fenómeno no se limita a las provincias fronterizas o a la cercanía con Chile. «Hoy se puede cruzar la frontera o directamente comprar por internet en plataformas extranjeras, incluso chinas, que están funcionando muy bien. Y no hablamos solo de pequeños productos: ahora también se pueden traer electrodomésticos de gran porte», señaló, subrayando la extensión del problema a nivel nacional.
La Presión Fiscal como Obstáculo para la Competencia Justa
Para Rodríguez, la raíz del problema no reside únicamente en la importación, sino en un desequilibrio estructural de la economía argentina. «No se puede competir con este tipo de ideas de libre importación sin resolver antes los problemas internos de la producción argentina. Hoy las pymes y los comercios tienen que soportar una presión fiscal del 56%, que es la más alta del planeta», enfatizó, citando al propio presidente Javier Milei, quien ha reconocido esta situación.
El dirigente explicó que este nivel de presión impositiva, acumulado a lo largo de diversas gestiones, asfixia al sector privado. Como ejemplo, mencionó que «una camioneta fabricada en Argentina cuesta el doble acá que en Chile. La misma camioneta. Allá no la venden con pérdida. Lo que pasa es que nosotros tenemos una estructura fiscal imposible».
Cierre de Negocios y Pérdida de Empleos: El Mayor Peligro
Rodríguez se mostró escéptico ante el argumento de que estas medidas puedan forzar a la modernización del empresariado, insistiendo en que «la competencia real se da cuando hay igualdad de condiciones». «No podés pedirle a un comerciante pyme que compita con una plataforma internacional que no paga impuestos, ni salarios, ni alquileres. No es cuestión de eficiencia, es cuestión de reglas justas», argumentó.
El presidente de la Cámara de Comercio de San Juan concluyó que el verdadero peligro de estas políticas es la eventualidad de cierres de negocios, pérdida de empleos y un daño estructural a largo plazo en la economía. «No se trata solo de precios. Se trata de defender un modelo de producción, de trabajo, de comercio local. Si destruimos todo eso por bajar unos puntos en el precio de un electrodoméstico, el daño va a ser irreversible. Vamos hacia una economía concentrada, donde ganan solo unos pocos y pierden miles de trabajadores y emprendedores», advirtió.
Finalmente, Rodríguez hizo un llamado al Estado a revisar las condiciones de competencia que se están promoviendo: «Esto no es libertad económica. Esto es desprotección total. La industria nacional, el comercio y el empleo necesitan reglas claras y equilibrio. No se puede construir un país destruyendo su base productiva».
Con Informacion De : La Nota SJ


