Tras el pico de consumo por el Día de la Madre en octubre, los préstamos al consumo cayeron 1,2% real en el mes, marcando un movimiento «errático» en las líneas personales y tarjetas. La morosidad creciente y las tasas rígidas son las principales causas.
BUENOS AIRES, 5 de Diciembre – El crédito en moneda local experimentó un retroceso del 0,4% en términos reales durante noviembre, según un informe de la consultora LCG que estimó una inflación mensual del 2,3%. Este descenso se explica principalmente por una fuerte desaceleración en el uso de tarjetas de crédito, que no lograron sostener el impulso de los consumos registrados durante el mes de octubre por la celebración del Día de la Madre.
De acuerdo con LCG, el financiamiento al consumo (préstamos personales y tarjetas) fue el principal motor de la caída, retrocediendo un 1,2% real mensual. Al interior de este segmento, la baja más notable se dio en tarjetas de crédito (-1,7%), seguido por los préstamos personales, que cayeron por segundo mes consecutivo (-0,7%).
«Pareciera confirmarse que el crédito al consumo, luego de haber sido un importante driver del crecimiento en 17 meses consecutivos, se encuentra estancado, mostrando un movimiento errático en los últimos meses», sostiene el reporte de la consultora LCG.
Morosidad y Tasas Elevadas
Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, explicó que la menor demanda de préstamos personales se debe al incremento en el atraso de los pagos. «La sombra de una morosidad creciente en los últimos meses ha retraído la oferta y también ha influido sobre la velocidad en la baja de las tasas», afirmó Barbero, lo que dificulta la vuelta a valores más compatibles con la inflación actual.
A pesar del freno mensual, el panorama anual sigue siendo positivo: el crédito al consumo mostró un avance real del 38,4% en el último año. Los préstamos personales lideraron el crecimiento interanual con un alza del 63,5%, muy por encima del 21,7% de las tarjetas.
Freno en el Financiamiento con Garantía Real
La desaceleración no solo afectó al consumo. El financiamiento a las empresas también anotó una leve caída del 0,1%. Además, los créditos con garantía real (hipotecarios y prendarios), si bien crecieron 1,8% por encima de la inflación en noviembre, desaceleraron fuertemente respecto a meses previos.
-
El stock de préstamos hipotecarios aumentó un 5,2% real, pero el economista Federico González Rouco de Empiria señaló que los hipotecarios UVA destinados a familias registraron los peores números del año, con una caída nominal del 50% en el stock a US$180 millones.
-
Los préstamos prendarios registraron una caída del 1,6%, rompiendo una racha de 18 meses consecutivos de crecimiento.
Rouco atribuyó este freno en los hipotecarios a que la volatilidad e incertidumbre de septiembre y octubre adelantó muchas operaciones, generando ahora una disminución en la cantidad de transacciones cerradas.



