BUENOS AIRES. El Gobierno nacional oficializó la reprivatización de cuatro importantes represas hidroeléctricas en las provincias de Neuquén y Río Negro, conocidas como el Comahue. La medida se concretó tras meses de negociaciones con los gobiernos provinciales y busca concesionar la operación de las centrales por un período de 30 años, con una recaudación estimada de 500 millones de dólares.
El pasado lunes, el Poder Ejecutivo anunció el llamado a licitación pública, tanto nacional como internacional, para las centrales de Alicurá, El Chocón, Cerros Colorados y Piedra del Águila. Estas represas, que juntas generan el 10% de la energía del país, son cruciales por su producción limpia y su bajo costo operativo en comparación con las centrales térmicas.
En un comunicado oficial, el Gobierno de Neuquén destacó que el acuerdo con la Nación es un logro histórico, ya que “el Ejecutivo nacional reconoció a las provincias como propietarias del agua que atraviesa sus territorios e incorporó condiciones reclamadas desde hace más de 30 años”.
Además, el acuerdo establece nuevos criterios para la distribución de regalías por los ingresos de la generación eléctrica y un canon específico por el uso del agua. Las futuras concesionarias se comprometerán a realizar estudios técnicos y obras de seguridad para prevenir crecidas, y a mantener informadas a las provincias sobre la situación hidrometeorológica.
El proceso de privatización se inició con el decreto 718/2024, firmado por el presidente Javier Milei, luego de que en agosto de 2023 vencieran los plazos de concesión de 30 años. Durante la gestión anterior, la operación de las represas se había prorrogado en siete ocasiones mientras se negociaba un posible ente estatal que las administrara sin la intervención de privados. La última prórroga se mantendrá hasta el 30 de diciembre de 2025, o hasta que finalice el proceso de licitación.



