Washington D.C. – La alianza política y personal entre el magnate tecnológico Elon Musk y el expresidente Donald Trump ha llegado a un abrupto y público final, desatando una guerra de acusaciones, amenazas económicas y publicaciones virales en redes sociales. El quiebre se formalizó con un reposteo contundente de Musk en X, donde apoyó un pedido de juicio político (impeachment) contra el presidente y sugirió que fuera reemplazado por el senador J.D. Vance, añadiendo un escueto pero enfático «Yes».
Según información de agencias internacionales reportada por Noticias Argentinas, el conflicto escaló rápidamente. Durante una reunión con el canciller alemán, Trump expresó estar «muy decepcionado con Musk» y no tardó en sugerir la posibilidad de cancelar todos los contratos gubernamentales de SpaceX y Starlink. «La forma más fácil de ahorrar miles de millones es cortar los subsidios a Elon», publicó el expresidente en su red Truth Social.
La respuesta de Musk fue inmediata y desafiante: «Adelante, haceme el día». El CEO de Tesla y X fue más allá, insinuando que Trump figura en los archivos no publicados del caso Jeffrey Epstein, lo que, según el empresario, explicaría la falta de transparencia de la Casa Blanca sobre ese escándalo.
La ruptura sorprende, ya que se produce apenas unos días después de una despedida privada en el Despacho Oval, donde Trump le entregó a Musk una llave simbólica en reconocimiento por su gestión al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Ambos habían compartido actos de campaña, vuelos en el Air Force One y hasta estadías en Mar-a-Lago, evidenciando una estrecha relación.
Sin embargo, las tensiones ya venían en aumento. El proyecto económico impulsado por Trump, denominado «Enorme y Hermoso Proyecto de Ley», fue fuertemente criticado por Musk, quien lo calificó de «repugnante abominación» y advirtió sobre un aumento del déficit. El detonante principal habría sido la reversión de los créditos fiscales a vehículos eléctricos, una medida que impacta directamente en los intereses de Tesla.
Trump contraatacó rápidamente, retirando la nominación de Jared Isaacman, un candidato impulsado por Musk para dirigir la NASA, y lo tildó de «un absoluto demócrata».
Tras este explosivo cruce, las acciones de Tesla experimentaron una caída de más del 10%, añadiendo presión al escenario. Lejos de dar marcha atrás, Musk afirmó con contundencia: «Sin mí, Trump habría perdido la elección. Qué ingratitud».
La disputa entre dos de las figuras más influyentes del mundo se ha transformado en una guerra abierta en redes sociales, dejando grandes interrogantes sobre el futuro político y financiero de ambos protagonistas.


