Un gol de Mikel Merino a los 45 minutos del segundo tiempo rompió la paridad en Dallas y decretó el 1-0 definitivo. El clásico ibérico marcó el cierre definitivo de la legendaria trayectoria mundialista de Cristiano Ronaldo.
Mundial 2026. — En un final cinematográfico que quedará grabado en la historia de la Copa del Mundo, la Selección de España se quedó con el último boleto a los cuartos de final al derrotar por 1-0 a Portugal. Un agónico tanto del ingresado Mikel Merino, cuando el partido se moría y el tiempo suplementario parecía inevitable, desató la locura de la Furia en Dallas y le puso punto final a la travesía de los lusos en el certamen.
El derbi ibérico cumplió con las expectativas de paridad, aunque durante los 90 minutos se transformó en una batalla táctica donde las defensas y los arqueros se llevaron todos los flashes. En la primera mitad, Portugal avisó con el empuje de João Cancelo, la movilidad de João Félix y la jerarquía de Cristiano Ronaldo, quien en su sexto Mundial exigió a fondo a un Unai Simón que respondió siempre con solidez. España no se quedó atrás y contestó con ráfagas de Mikel Oyarzábal, Álex Baena y el desequilibrio de Lamine Yamal, pero la falta de puntería mantuvo el marcador cerrado.
Costa aguantaba, pero Merino rompió el candado
En el complemento, el equipo conducido por Luis de la Fuente empezó a adueñarse de la mitad de la cancha y sumó protagonismo, forzando al conjunto de Roberto Martínez a replegarse y apostar exclusivamente al contragolpe vía Vitinha y Bruno Fernandes. Fue allí donde emergió la figura del arquero portugués Diogo Costa, quien sostuvo a su equipo con vida tras ahogarle el grito de gol a Pedri, Baena y al propio Yamal.
Cuando el reloj marcaba los 45 minutos de la segunda etapa y las piernas ya pesaban pensando en la prórroga, llegó la jugada de la clasificación. Tras una combinación colectiva, Mikel Merino pisó el área con decisión y sacó un remate fulminante que venció la resistencia de Costa, estampando el 1-0 que quebró el alma del seleccionado portugués.
El adiós de una leyenda
Con este resultado, España rompe su maleficio en octavos y se mete entre los ocho mejores del planeta, donde aguarda en cuartos de final por el ganador del cruce entre el local Estados Unidos y Bélgica.
La otra cara de la moneda fue la profunda tristeza del bando luso, ya que el pitazo final decretó de manera oficial el cierre de la trayectoria mundialista de Cristiano Ronaldo. El histórico delantero disputó su último partido en una Copa del Mundo, despidiéndose de la máxima cita del fútbol tras una memorable carrera que conmovió al planeta entero.



