La comunidad de Ceibas, en Entre Ríos, vivió un viernes por la mañana lleno de asombro y emoción cuando Lucía Andrade, una vecina con 36 semanas de embarazo, dio a luz inesperadamente en su hogar sin asistencia médica inmediata. El sorprendente parto ocurrió mientras Lucía se preparaba para llevar a sus hijos a la escuela y las fuertes contracciones la tomaron por sorpresa, culminando con la ruptura de bolsa.
“Lo primero que hice fue ir al baño e hice fuerza, y mi beba comenzó a sacar la cabecita. Justo llegó mi tía, a quien le había avisado que cuidara de mis nenes. Me acostó en la cama, me hizo respirar hondo, y enseguida mi beba salió de la nada”, relató Lucía a medios locales, dejando entrever la rapidez asombrosa del nacimiento y su admirable serenidad ante la situación.
Rápida respuesta médica y un nuevo nombre: Alay Luisana
Apenas unos minutos después del inesperado alumbramiento, una ambulancia del Hospital Eva Duarte llegó al domicilio de Lucía para trasladar de urgencia tanto a la valiente madre como a su recién nacida al Hospital Centenario de Gualeguaychú. Afortunadamente, ambas llegaron en perfecto estado de salud. La pequeña, a quien Lucía decidió llamar Alay Luisana Andrade, nació con un peso saludable de 2 kilos 770 gramos.
El increíble suceso generó una gran conmoción entre los vecinos de Ceibas y reabrió la conversación sobre la atención médica durante las últimas etapas del embarazo. Lucía había consultado en el Hospital Centenario días antes, donde le indicaron que aún faltaba para el parto. Sin embargo, la pequeña Alay Luisana tenía otros planes, demostrando que la vida a veces llega de la manera más inesperada.


